Lula y Xi Jinping refuerzan la alianza Brasil-China ante los aranceles de EEUU y aceleran un acuerdo con Mercosur

Lula y Xi Jinping refuerzan la alianza Brasil-China ante los aranceles de EEUU y aceleran un acuerdo con Mercosur

Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de China, Xi Jinping, han mantenido una conversación telefónica de más de una hora para profundizar su asociación estratégica, ampliar la cooperación tecnológica y avanzar en la diversificación de los mercados brasileños. La llamada se produjo la noche del domingo 26 de julio en Brasil, ya lunes 27 en China, pocos días después de la entrada en vigor de nuevos aranceles estadounidenses sobre una parte de las exportaciones del país sudamericano. China concentró el 31,6% de las exportaciones brasileñas durante el primer semestre de 2026, frente al 9,4% correspondiente a EEUU Las notas oficiales difundidas por Brasilia y Pekín no especifican que los aranceles de EEUU fueran abordados expresamente durante la conversación. Sin embargo, Lula destacó ante Xi el compromiso de su Gobierno con la diversificación de mercados y socios comerciales , una estrategia que cobra especial relevancia tras el deterioro reciente de los intercambios con Estados Unidos.

Brasil busca nuevos mercados ante la presión comercial de EEUU La Administración estadounidense impuso desde el 22 de julio un arancel adicional del 25% sobre determinados productos brasileños, tras una investigación de la Oficina del Representante Comercial de EEUU relacionada, entre otras cuestiones, con el comercio digital, los sistemas de pago electrónico, la propiedad intelectual, el acceso al mercado del etanol y la política medioambiental. La medida afecta exclusivamente a una parte de las ventas brasileñas, pero se combina con otra sobretasa del 12,5% vinculada a las políticas contra el trabajo forzoso. Según el Gobierno de Brasil, el 16,5% de sus exportaciones a Estados Unidos podría quedar sometido a una tarifa acumulada del 37,5%, mientras que otro 1,9% soportaría únicamente el gravamen del 25%. Comercio de Brasil con China y EEUU en el primer semestre de 2026 Socio comercial Exportaciones brasileñas Variación anual Importaciones brasileñas Variación anual Intercambio total Saldo para Brasil China 58.322,2 millones de dólares +21,9% 38.544,8 millones de dólares +8,0% 96.867,0 millones de dólares +19.777,4 millones EEUU 17.428,0 millones de dólares -13,0% 18.950,3 millones de dólares -12,5% 36.378,3 millones de dólares -1.522,3 millones Fuente: Secretaría de Comercio Exterior de Brasil, datos correspondientes a enero-junio de 2026.

Las cifras reflejan el creciente peso de China en el comercio brasileño . Las exportaciones hacia el gigante asiático superaron en más de tres veces a las dirigidas a EEUU durante el primer semestre, mientras que el intercambio bilateral con China se aproximó a los 97.000 millones de dólares. Las exportaciones brasileñas a China aumentaron un 21,9%, mientras que las ventas a EEUU retrocedieron un 13% Lula ya había anticipado esta estrategia después de la imposición de los gravámenes estadounidenses. El presidente aseguró que Brasil mantendría abierta la negociación con Washington, pero advirtió de que el país buscaría otros compradores para los productos que encontraran dificultades para acceder al mercado estadounidense.

Un acuerdo entre China y Mercosur Durante la llamada, Lula y Xi Jinping coincidieron en la necesidad de acelerar las negociaciones para alcanzar un acuerdo entre China y Mercosur , aunque preservando las flexibilidades necesarias para los distintos integrantes del bloque sudamericano. Ambos mandatarios también destacaron los resultados del comercio bilateral, las actividades celebradas durante el Año Cultural Brasil-China y la exención de visados para estancias de corta duración. Brasil considera que estas medidas pueden incrementar el flujo turístico y generar nuevas oportunidades empresariales entre las dos economías. La aproximación se produce en un momento especialmente favorable para las exportaciones brasileñas hacia China.

En 2025 alcanzaron los 100.000 millones de dólares, un 6% más que el año anterior, impulsadas principalmente por la soja, la carne de vacuno, el azúcar, la celulosa y el arrabio. Inteligencia artificial, satélites y minerales críticos La agenda económica planteada por los dos presidentes va más allá de los intercambios tradicionales de materias primas y productos agrícolas. Lula y Xi acordaron ampliar la cooperación en inteligencia artificial , satélites, procesamiento de minerales críticos y comercio de fertilizantes. Brasil cuenta con reservas y producción relevante de litio, níquel, cobre, nióbio, manganeso y grafito, además de un elevado potencial en tierras raras.

Estos materiales son esenciales para las baterías, los vehículos eléctricos, los semiconductores, las redes eléctricas, los sistemas de almacenamiento de energía y numerosos componentes tecnológicos. La cooperación espacial también ocupa un lugar destacado en la relación bilateral. Brasil y China mantienen desde hace décadas el programa de Satélites Chino-Brasileños de Recursos Terrestres, conocido como CBERS , utilizado para la observación medioambiental, agrícola y territorial. Brasil y China quieren trasladar su alianza desde las materias primas hacia sectores tecnológicos de mayor valor añadido Defensa del multilateralismo y preocupación por Gaza En el ámbito internacional, los dos dirigentes defendieron el multilateralismo y una mayor coordinación dentro de Naciones Unidas, los BRICS y otros foros.

Xi afirmó que China apoya a Brasil en la defensa de su soberanía e independencia y manifestó su oposición a las injerencias externas. Lula y Xi también abordaron la expansión de los conflictos internacionales, la incapacidad del Consejo de Seguridad de la ONU para responder adecuadamente a algunas crisis y el complejo escenario que deberá afrontar el próximo secretario general de Naciones Unidas. Los presidentes analizaron igualmente la guerra en Oriente Próximo, sus consecuencias sobre la seguridad energética y alimentaria , la necesidad de preservar la navegación por los estrechos de Ormuz y Bab al Mandeb y la situación humanitaria en la Franja de Gaza. Además, defendieron el papel del Grupo de Amigos de la Paz para impulsar una reanudación de las negociaciones destinadas a poner fin a la guerra de Ucrania.

La conversación consolida así la apuesta de Brasil por estrechar sus relaciones con China sin romper formalmente el diálogo con Washington. Ante la creciente fragmentación del comercio mundial, Lula busca ampliar los destinos de las exportaciones brasileñas y atraer inversiones hacia sectores tecnológicos y estratégicos, mientras Pekín refuerza su posición como principal socio comercial de la mayor economía de América Latina.