La víspera, en una sesión especial del Parlamento en saludo al aniversario 73 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, Porras expresó la solidaridad de Nicaragua con Cuba y destacó la necesidad de defender la verdad frente a la desinformación. “En estos tiempos las mentiras se dicen de forma inmediata y se multiplican (…) por eso tenemos la obligación de decir la verdad”, afirmó. El presidente del Parlamento leyó fragmentos del discurso pronunciado por el copresidente Daniel Ortega el pasado 19 de julio, en los que se refirió al proceso electoral nicaragüense y a la necesidad de impedir que fuerzas vinculadas a intereses extranjeros pretendan recuperar el poder. Porras subrayó que las elecciones que Nicaragua no permitirá nuevamente son aquellas utilizadas para “atrapar el Gobierno y quitarle el poder al pueblo”. Asimismo, señaló que la Asamblea Nacional y las instituciones correspondientes trabajarán en la revisión de las leyes para establecer mecanismos que impidan la actuación de sectores que calificó de golpistas y vendepatrias. “Está clarísima la orientación del Comandante Daniel Ortega”, afirmó.
El legislador defendió el concepto de “Pueblo Presidente” como una expresión de la participación popular en las transformaciones sociales y económicas del país. En ese sentido, mencionó la construcción de carreteras, puentes, hospitales, escuelas y el desarrollo de la tecnología en el sistema de salud como ejemplos de las conquistas bajo ese modelo. Destacó además la gratuidad de la educación, las campañas de vacunación, la cobertura sanitaria y la reducción de la mortalidad infantil como derechos que, según afirmó, deben ser protegidos. Porras cuestionó la posibilidad de regresar a un modelo en el que las elecciones, según su valoración, puedan conducir a la pérdida de conquistas sociales y a la privatización de servicios públicos.
Al recordar el proceso electoral de 1990, sostuvo que el pueblo nicaragüense fue sometido entonces a fuertes presiones y advirtió que no debe repetirse una situación que ponga en riesgo los derechos alcanzados. Reafirmó que la paz y la seguridad constituyen la principal fuerza de Nicaragua y llamó a revisar el marco legal para garantizar que ningún sector actúe como instrumento de intereses extranjeros. npg/ybv