El Banco Central de Chile decidió mantener en 4,5% la tasa de interés de referencia y optó por la cautela ante un escenario marcado por el aumento de las presiones inflacionarias y la incertidumbre derivada del conflicto en Medio Oriente. La decisión fue adoptada por unanimidad en la reunión de política monetaria de julio. La autoridad monetaria explicó que la economía chilena enfrenta un contexto internacional más complejo. El alza del precio del petróleo, la persistencia de tensiones geopolíticas y una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos han elevado la incertidumbre sobre la evolución de la inflación y las condiciones financieras globales.
En el plano interno, el banco central reconoció que la actividad económica perdió dinamismo durante el segundo trimestre. El Imacec de mayo cayó 0,9% frente al mismo mes del año anterior y varios indicadores mostraron una desaceleración de la inversión, mientras que el mercado laboral continúa dando señales de debilidad. Más leídas Tesoro de EEUU reduce trabas regulatorias para operaciones con Venezuela Canidra se suma a la solicitud de exenciones tributarias y créditos TSJ ordena el reinicio de las operaciones de Halliburton en Venezuela A ello se suma que la inflación volvió a sorprender al alza. En junio, el índice de precios al consumidor alcanzó una variación anual de 4,3%, por encima de lo previsto por la propia institución, impulsado principalmente por el comportamiento de la inflación subyacente.
Aunque las expectativas de inflación a dos años permanecen alineadas con la meta de 3%, el Consejo concluyó que aún no existen condiciones para retomar un ciclo de reducción de tasas y reiteró que evaluará los próximos movimientos en función de la evolución de la economía y de los riesgos externos. Esta decisión mantiene sin cambios el costo del dinero en Chile y refleja la prioridad que el instituto emisor sigue otorgando al control de la inflación, incluso en un contexto de menor crecimiento económico. Con información de nota de prensa