En un comunicado oficial, el Ministerio de Relaciones Exteriores calificó las declaraciones como «un acto de subordinación a la política de agresión de los Estados Unidos». Asimismo, advirtió que, de concretarse la decisión, quedaría en evidencia «la clara subordinación del próximo gobierno de Colombia a la política de división y confrontación entre nuestras naciones». El texto señala que la medida «no tiene la más mínima justificación y tampoco responde a los intereses nacionales colombianos», y la vincula con «lo más infame y vulgar de la política anticubana» en ese país. «Nada más alejado del ideario de unidad latinoamericana y caribeña enarbolado por los próceres de ambos países», subrayó el comunicado. La Cancillería cubana recordó que con Colombia existe «una relación bilateral fluida, que exhibe avances importantes en el ámbito económico-comercial, en la cooperación y los intercambios académicos, en beneficio de los dos pueblos», y que ha sido interés permanente de Cuba ampliarla y fortalecerla.
Cuba aseguró que esta acción hostil no representa el sentir del pueblo colombiano, al que ha apoyado durante décadas en la búsqueda de la paz mediante una solución política negociada a su conflicto armado interno. El Ministerio reafirmó el compromiso de Cuba con los estudiantes colombianos que estudian Medicina en la isla, como parte de los Acuerdos de Paz firmados en La Habana en 2016. «La hermandad de ambos pueblos y naciones se impondrá a todo intento por afectarla», concluyó el comunicado. ga/mks