El dólar en Bolivia se sitúa en 11,54 bolivianos y eleva el coste en moneda local de las cuotas pactadas en divisa, un impacto que afecta especialmente a los hogares con menos recursos. Bolivia cumple un mes desde la entrada en vigor de su nuevo tipo de cambio flexible , aplicado el pasado 29 de junio para abandonar el anterior régimen fijo. El Banco Central de Bolivia estableció para este martes una cotización oficial de 11,54 bolivianos por dólar, frente a los 6,96 bolivianos que rigieron durante años como referencia oficial. La subida del dólar está trasladándose directamente a las cuotas de terrenos y viviendas contratadas en moneda estadounidense La comparación requiere distinguir entre el antiguo tipo fijo y el valor con el que comenzó el nuevo sistema.
El dólar arrancó el régimen flexible en 9,76 bolivianos, por lo que su encarecimiento durante el primer mes ha sido del 18,2%. Frente a la antigua paridad oficial de 6,96 bolivianos, el aumento acumulado alcanza el 65,8%. Evolución del tipo de cambio y de una cuota de 200 dólares Referencia Bolivianos por dólar Cuota de 200 dólares Variación frente al antiguo cambio Antiguo tipo de cambio fijo 6,96 1.392 bolivianos — Inicio del régimen flexible 9,76 1.952 bolivianos 40,2% Cotización del 28 de julio 11,54 2.308 bolivianos 65,8% Fuente: Banco Central de Bolivia y cálculos propios. Las cuotas en dólares golpean a los hogares vulnerables El diputado de la opositora Alianza Popular Rolando Pacheco ha advertido de que la evolución de la moneda estadounidense está perjudicando especialmente a las familias que adquirieron terrenos o viviendas mediante contratos denominados en dólares.
Una persona que pagaba una mensualidad de 200 dólares necesitaba anteriormente unos 1.392 bolivianos. Con el tipo de cambio actual debe desembolsar 2.308 bolivianos, es decir, 916 bolivianos adicionales cada mes sin que haya cambiado el importe expresado en dólares. Pacheco sostiene que esta situación afecta a compradores con ingresos reducidos que accedieron a terrenos a crédito en urbanizaciones de Santa Cruz y de otras regiones. El legislador calcula que solo en ese departamento existen más de 250 urbanizaciones con operaciones de este tipo, aunque esa estimación no figura en las estadísticas publicadas por el Banco Central.
Una familia con una cuota mensual de 200 dólares necesita ahora 916 bolivianos más que con el antiguo cambio oficial El impacto aumenta en proporción al importe contratado. Una obligación de 500 dólares ha pasado de equivaler a 3.480 bolivianos a representar 5.770 bolivianos, con una diferencia mensual de 2.290 bolivianos. Impacto del dólar sobre diferentes cuotas mensuales Cuota contratada Con dólar a 6,96 bolivianos Con dólar a 11,54 bolivianos Aumento mensual 100 dólares 696 bolivianos 1.154 bolivianos 458 bolivianos 200 dólares 1.392 bolivianos 2.308 bolivianos 916 bolivianos 300 dólares 2.088 bolivianos 3.462 bolivianos 1.374 bolivianos 500 dólares 3.480 bolivianos 5.770 bolivianos 2.290 bolivianos Una propuesta para “bolivianizar” los contratos El diputado ha anunciado una iniciativa legislativa para regular las obligaciones adquiridas en moneda extranjera y evitar que empresas inmobiliarias o urbanizaciones trasladen automáticamente toda la variación del dólar a las cuotas pendientes. La propuesta busca que los contratos y créditos relacionados con terrenos, viviendas, departamentos, vehículos y otras operaciones puedan expresarse o convertirse a bolivianos .
Pacheco también ha planteado presentar una acción popular y una petición de informe para aclarar cómo deben aplicarse los contratos firmados antes del cambio de régimen. El legislador considera que la flexibilización ha generado un vacío normativo y reclama reglas específicas para los compromisos previos. La eventual conversión de los contratos, sin embargo, tendría que definir el tipo de cambio aplicable, las condiciones pactadas entre las partes y el reparto de las pérdidas derivadas de la depreciación. La oposición reclama reglas para impedir que toda la depreciación del boliviano recaiga sobre los compradores La presión cambiaria coincide además con un entorno de inflación todavía elevado.
Los datos del Banco Central muestran que el índice de precios aumentó un 2,15% en junio y acumuló una subida interanual del 9,23%, una situación que reduce el margen económico de las familias ante el incremento de las cuotas. El Gobierno confía en la financiación del FMI El Ejecutivo de Rodrigo Paz confía en reforzar la estabilidad cambiaria mediante la llegada de financiación internacional. El Ministerio de Economía ha asegurado que se encuentra en la fase final de una negociación con el Fondo Monetario Internacional por entre 2.500 y 2.800 millones de dólares. Más de la mitad de los recursos podrían desembolsarse entre finales de agosto y comienzos de septiembre y se destinarían a fortalecer las reservas internacionales del Banco Central.
El Gobierno espera que el acuerdo facilite, además, nueva financiación de otros organismos multilaterales hasta superar los 5.000 millones de dólares durante 2026. El FMI ha confirmado que mantiene conversaciones con las autoridades, aunque el acuerdo todavía no había sido formalizado. El refuerzo de las reservas puede ampliar la capacidad del Banco Central para atender la demanda de divisas y reducir la volatilidad. Su efecto sobre los hogares dependerá, no obstante, de que consiga estabilizar la cotización y de que las autoridades definan cómo deben adaptarse los contratos firmados en dólares antes de la reforma.