Bloomberg — La empresa china BYD Co. va a incorporar un pequeño vehículo eléctrico a su gama de productos en Japón, con el objetivo de plantar cara a las marcas nacionales en el segmento de vehículos más importante del país. Incluidas las subvenciones, el modelo básico Racco costará menos de 2 millones de yenes (US$12.210) y ofrecerá una autonomía mínima de 210 kilómetros (130 millas), según declaró el martes Atsuki Tofukuji, director ejecutivo de BYD Auto Japan. Esto lo sitúa a la altura del Sakura de Nissan Motor Co., el vehículo eléctrico más vendido de Japón. Los coches kei —o ligeros—, económicos y ultracompactos, representan casi el 40% de las ventas de vehículos nuevos en Japón.
Se comercializan principalmente como microfurgonetas o camionetas, y ofrecen una asequibilidad y versatilidad adaptadas a las estrechas callejuelas y caminos rurales de esta nación insular. Los nuevos modelos de gasolina se venden por tan solo 1,2 millones de yenes. El lanzamiento de un minicohe coloca a BYD frente a los mayores fabricantes de automóviles del país en su propio mercado, un mercado en el que pocas marcas extranjeras han logrado abrirse paso con éxito. La introducción de un kei car demuestra que BYD no está dando marcha atrás en Japón, incluso tras un comienzo poco brillante desde su entrada en el país hace más de tres años.
Las empresas del grupo Toyota (TM), Suzuki Motor Corp. y Daihatsu Motor Co., junto con Honda Motor Co. (HMC), controlan en conjunto alrededor del 80% del mercado de los minicoches, un segmento básico clave, según Bloomberg Intelligence. “Los fabricantes de automóviles están posicionando los minicoches como un punto de entrada práctico, ya que las distancias más cortas de conducción diaria alivian los requisitos de la batería y las preocupaciones sobre la autonomía”, escribieron la semana pasada en un informe Tatsuo Yoshida y Marie-Christine Yoko Huss, de BI. Ver más: BYD está a punto de superar de nuevo a Tesla en ventas de autos eléctricos Estos coches de tamaño reducido se han ganado un grupo de seguidores incondicionales entre algunos entusiastas de Estados Unidos. Incluso han llamado la atención del presidente de Donald Trump, quien el año pasado presionó para que los “bonitos” coches de tamaño reducido de Asia se fabricaran y vendieran en EE.UU., a pesar de las preocupaciones en materia de seguridad sobre su idoneidad en las autopistas estadounidenses. Los coches eléctricos han tenido una acogida tibia entre los compradores japoneses, por lo que el Racco se enfrentará a un reto tanto por ser una marca extranjera como por ser un vehículo totalmente eléctrico.
El Sakura de Nissan, que acaparó el 22% de las ventas totales de vehículos eléctricos en Japón en 2025, tiene un precio inicial de unos 2,44 millones de yenes y ofrece una autonomía máxima de 180 kilómetros con la batería completamente cargada. El minicohe totalmente eléctrico de Honda —denominado N-One e:— tiene un precio inicial de unos 2,7 millones de yenes. Sin embargo, ambos pueden optar a cuantiosas ayudas que pueden reducir drásticamente el coste, dependiendo del lugar de compra. El precio subvencionado de un Sakura nuevo, por ejemplo, puede situarse por debajo del millón de yenes si se adquiere en Tokio.
El Racco de BYD tiene un precio base de 2,15 millones de yenes, mientras que el modelo premium ronda los 2,5 millones de yenes. Todas las versiones podrán optar a una subvención para vehículos eléctricos de 150.000 yenes, según ha indicado Tofukuji. Las marcas no japonesas representan solo una pequeña parte de las ventas de coches nuevos, a pesar de los grandes esfuerzos de las principales marcas mundiales, como Stellantis NV (STLA) —propietaria de Jeep— y Hyundai Motor Co. Las marcas europeas, entre las que se incluyen BMW AG y Mercedes-Benz Group AG, han tenido más éxito a la hora de hacerse un hueco en el nicho de mercado de los coches de lujo extranjeros.
No obstante, BYD ha ampliado de forma constante su gama de modelos y ha desarrollado una red de concesionarios desde que comenzó a vender turismos en Japón hace más de tres años. El fabricante de automóviles habrá entregado 10.000 coches en Japón a finales de este mes, según declaró a la prensa en Tokio el presidente de BYD Japón, Liu Xueliang. La empresa también ha establecido 77 puntos de venta en todo el país, incluidos 56 concesionarios oficiales. En enero, el gigante chino de los vehículos eléctricos anunció que añadiría dos modelos híbridos a su gama japonesa con el objetivo de impulsar las ventas.
Dichos modelos —el Atto 2 y el Seal 6— completarían la gama de ocho vehículos que BYD se había comprometido a lanzar en Japón. Lea más en Bloomberg.com