La cuarta ola de calor del verano no llega sola. Mientras los termómetros se preparan para superar los 40 ºC en amplias zonas del sur y el interior peninsular, una masa de polvo procedente del desierto del Sáhara avanza sobre España y dejará cielos turbios y blanquecinos durante los próximos días. La combinación de ambos fenómenos dibujará un escenario especialmente incómodo en algunas regiones, donde el calor intenso se sumará a una atmósfera cargada de partículas en suspensión. Zonas afectadas La entrada de polvo sahariano, al que todos llamamos calima, comenzará afectando principalmente al sur y al este de la península, aunque su presencia se irá extendiendo progresivamente hacia otras zonas.
Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, la Región de Murcia y el sur de la Comunidad Valenciana serán algunas de las áreas donde el fenómeno se hará notar con más fuerza. El episodio también llegará acompañado por otro elemento que puede ensuciar nuestros cielos: el humo de los grandes incendios forestales activos. Este humo, junto con el polvo en suspensión, puede generar una atmósfera especialmente turbia, con una menor visibilidad y un cielo de aspecto blanquecino o amarillento. La intrusión de polvo sahariano empezará a hacerse visible desde hoy martes en diferentes puntos del sur peninsular.
A medida que avance la jornada, la calima irá ganando extensión y provocará que el cielo pierda progresivamente su habitual tono azul. Las zonas más expuestas durante las primeras horas serán: - Andalucía. - Extremadura. - Castilla-La Mancha. - Región de Murcia. - Sur de la Comunidad Valenciana. En estas regiones, el polvo en suspensión coincidirá con las temperaturas más elevadas del episodio de calor. El valle del Guadalquivir será uno de los puntos donde la situación será más extrema.
En amplias zonas de Andalucía, Extremadura y el sur de Castilla-La Mancha se esperan temperaturas superiores a los 40 ºC, con posibilidad de alcanzar o superar los 42 ºC en algunos puntos del interior andaluz. Además de las temperaturas, los cielos, debido al polvo, estarán más apagados y el ambiente estará más cargado. Esta sensación se mantendrá durante varios días. Madrid y el norte A partir de mañana miércoles, la circulación atmosférica favorecerá que el polvo sahariano continúe avanzando hacia otras regiones de la península.
La calima podrá alcanzar Madrid, Castilla y León, Aragón, Navarra, La Rioja y diferentes zonas del este peninsular, además de Baleares. En estas áreas, el cielo también podría adquirir ese característico tono blanquecino grisáceo que dificulta distinguir con claridad el horizonte. La Comunidad Valenciana y el valle del Ebro estarán entre las zonas donde la presencia de polvo podría ser más evidente durante buena parte de la semana. En paralelo, las temperaturas seguirán siendo muy elevadas: en amplias zonas del interior peninsular se podrían superar los 35-38 ºC, mientras que el valle del Ebro afrontará valores cercanos o superiores a los 40 ºC.
La situación también será especialmente complicada durante las noches, que nos obligará a poner, como mínimo, el ventilador, con temperaturas que se mantendrán elevadas. En Canarias, la llegada del polvo sahariano podría hacerse más significativa a partir del jueves, sumándose a las condiciones de calor que afectan al archipiélago. Lluvias de barro Tras la ola de calor, podrían llegar las lluvias de barro, debido al polvo en suspensión, que no se irá tan rápido. Si en el momento de las tormentas todavía queda cantidad suficiente de polvo sahariano en las capas bajas y medias de la atmósfera, las precipitaciones podrían arrastrar esas partículas hasta la superficie.
Por tanto, la evolución de esta semana estará marcada por la combinación de tres elementos meteorológicos diferentes: calor extremo, polvo sahariano y posibles tormentas.