Las personas con más estilo en el mundo hacen uso de la ropa como una extension de su personalidad, y aunque nunca es perfecto, el integrar piezas con estrategia dice mucho de ti. Podría parecer que las personas más fashionistas no tienen que pensar en qué ponerse por la mañana, sin embargo, siempre hay un proceso creativo detrás —sobre todo cuando hablamos de celebridades—, pues lo que para muchos puede parecer effortless, en realidad trae muchas pruebas detrás. Matthew McConaughey es el ejemplo perfecto de que el estilo personal puede decir mucho de una persona, el actor y protagonista de Interestelar se ha mantenido fiel a su estética a través de los años, una que se caracteriza por ser deportiva y vaquera, dos características que definen sus looks sin importar qué tan formal o casual sea el atuendo. La regla del 80/20 de Matthew McConaughey Matthew McConaughey sigue una regla que es sencilla y muy bien conocida en el mundo del styling, consta de vestir un 80% formal o sofisticado, y agregar un toque relajado, imperfecto o despreocupado que represente el 20% del atuendo.
Esto hace que como resultado el atuendo luzca pulido pero con personalidad. Relajado pero aún muy sofisticado sin importar la ocasión. En el caso del actor tejano, esta regla se traduce fácilmente: a través de trajes sastre que muchas veces combina con una t-shirt gráfica, camisas que muchas veces lleva semi abiertas o incluso con accesorios como sombreros, gafas y zapatos que le dan un toque inesperado al atuendo. El poder de los accesorios La clave está en incorporar detalles que se sientan personales y accesorios que le den un giro al atuendo para evitar el efecto “uniforme” que muchas veces hace que un outfit se vea genérico u poco original.
Le da este toque je ne sais quoi que seguramente hará que las personas a tu alrededor se pregunten, ¿por qué luces tan sensacional cuando en teoría el atuendo que llevas es sencillo? Aunque los accesorios como corbatas, sombreros y gafas hacen la diferencia a la hora de crear un outfit, muchas veces la falta de estos —como el no llevar corbata con un traje sastre— es ideal para crear ese efecto desenfadado. Sin embargo, la mayoría de las veces son estos elementos los que funcionan como el factor sorpresa que pueden elevar un outfit o si bien no elevarlo darle un toque más personal. Así que la próxima que tengas un evento en el que quieras lucir sensacional pero "muy tú", pon en práctica la regla el 80/20 e incorpora accesorios que se sientan personales, de esta forma tu atuendo será una extension de su personalidad.