El gobierno de Panamá confirmó este lunes la existencia de irregularidades de gran escala en la Dirección General de Impuestos ( DGI ), tras revelarse un fraude estimado en al menos 40 millones de dólares vinculado a la manipulación de créditos fiscales. La trama salió a la luz a inicios de julio, cuando la operación Pandora expuso un esquema de robo continuado dentro de la entidad encargada de recaudar los tributos. Las autoridades han detenido a 17 personas, entre ellas abogados y varios funcionarios de la DGI que fueron destituidos y ahora enfrentan cargos de crimen organizado, corrupción y blanqueo de capitales. Según el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman, la defraudación “comenzó hace muchos años, captó funcionarios y burló los controles del sistema informático”.
Más leídas Tasa de Cambio BCV 28 de julio de 2026: 742,8105 Bs/USD (+0,0783%) José Guerra cuestiona la estrategia cambiaria del BCV Maiquetía prepara un retorno parcial de operaciones con un esquema de aeropuerto de campaña Esquema que aprovechaba vacíos del modelo tributario El modelo fiscal panameño permite que los contribuyentes transfieran sus saldos a favor —créditos fiscales— a terceros, incluidos bancos, con descuentos. Estos créditos pueden utilizarse para pagar impuestos, lo que los convierte en un instrumento valioso dentro del sistema. Aunque las autoridades no han detallado públicamente cómo operaba el fraude, investigaciones de prensa como las del diario La Prensa señalan que los implicados eliminaban del sistema operaciones comerciales que habían generado obligaciones tributarias. Los montos eran convertidos en créditos fiscales y luego transferidos a intermediarios, e incluso a bancos que aseguran haberlos adquirido de buena fe.
Con información de AFP