Moscú y Pekín están discutiendo la posibilidad de establecer un régimen de viajes sin visados de forma permanente para los ciudadanos de ambos países, reveló el vicecanciller ruso, Andréi Rudenko, en una entrevista con el portal Desarrollo del Ártico y el Lejano Oriente publicada este martes. Rudenko destacó que, a finales de 2025 —tras la introducción por parte de China de un régimen sin visas temporal para los rusos y la posterior medida de Rusia en el mismo sentido— el flujo turístico entre ambas naciones creció un 17 %, superando los 3 millones de viajes. La tendencia se ha acelerado en 2026, con un aumento del 50 % en el primer trimestre en comparación con el mismo período del año anterior. De cara al futuro, el Gobierno ruso se ha fijado el objetivo de elevar el número de turistas chinos a 5,5 millones para 2030, de los cuales se espera que 1,8 millones visiten el Lejano Oriente de Rusia.
Rusia y China barajan eliminar las visas mutuas de forma permanente