El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció una flexibilización de ciertos criterios regulatorios para las instituciones financieras que procesen operaciones autorizadas relacionadas con Venezuela, como parte de los esfuerzos de Washington para respaldar la recuperación económica y las labores de reconstrucción tras los terremotos del pasado 24 de junio. La decisión fue publicada este lunes por la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN), la oficina del Tesoro encargada de combatir el lavado de dinero y otros delitos financieros. Según el organismo, la nueva política de cumplimiento busca reducir obstáculos que podrían enfrentar los bancos estadounidenses al prestar servicios financieros autorizados para apoyar la recuperación económica, la asistencia humanitaria y la reconstrucción del país. Más leídas Tasa de Cambio BCV 28 de julio de 2026: 742,8105 Bs/USD (+0,0783%) José Guerra cuestiona la estrategia cambiaria del BCV El petróleo cae con fuerza luego del freno temporal de ataques en Ormuz Complemento a las nuevas licencias FinCEN explicó que la medida complementa las recientes autorizaciones emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), entre ellas las licencias generales 60 y 57, aprobadas para respaldar las actividades económicas y humanitarias relacionadas con Venezuela.
El organismo reconoció que las entidades financieras pueden encontrar dificultades para cumplir algunos requisitos establecidos en la legislación estadounidense cuando procesan este tipo de operaciones. Por ello, anunció que no emprenderá acciones supervisoras ni de cumplimiento por determinadas infracciones derivadas de esos servicios autorizados, siempre que las instituciones mantengan programas efectivos de prevención de lavado de dinero y continúen realizando esfuerzos razonables para cumplir con las normas aplicables. Vigencia hasta enero de 2027 La política será aplicable a los servicios financieros prestados a personas o entidades vinculadas con Venezuela entre el 27 de julio de 2026 y el 29 de enero de 2027. El alivio regulatorio no elimina las obligaciones de las entidades financieras bajo la Ley de Secreto Bancario (Bank Secrecy Act), sino que establece un criterio de aplicación más flexible para operaciones expresamente autorizadas por el gobierno estadounidense.
De acuerdo con el documento, el objetivo es evitar que exigencias regulatorias retrasen la ejecución de pagos, transferencias u otros servicios financieros necesarios para apoyar la recuperación del país tras la emergencia sísmica. La decisión se suma a otras medidas anunciadas por Washington durante las últimas semanas para facilitar el acceso de Venezuela a recursos destinados a la reconstrucción, entre ellas nuevas licencias emitidas por la OFAC y el acceso a fondos internacionales para atender la crisis humanitaria. Aunque el anuncio representa una flexibilización en la supervisión de determinadas operaciones, el Tesoro subrayó que el régimen de sanciones vigente contra Venezuela permanece sin cambios y que la política está limitada a transacciones previamente autorizadas dentro del marco de apoyo a la recuperación económica y humanitaria.