Cualquiera pensaría que haber participado en la trilogía de El Señor de los Anillos conllevaría un sueldo a la altura del éxito que cosechó Peter Jackson. Fueron más de 2.000 millones de dólares los que las tres cintas acumularon, junto al hecho de que la Academia de Hollywood las reconoció como obras maestras absolutas de la fantasía medieval. Sin embargo, Sean Astin no terminó del todo contento. Al menos desde el plano económico, pues el actor encargado de interpretar a Samwise Gamgee no recibió un sueldo acorde a sus necesidades. "Había una desconexión entre la atención que recibía y el dinero que teníamos. ¡No era mucho dinero!
De hecho, tuve que vender mi casa porque negocié una cantidad muy pequeña por la trilogía", reconoce el intérprete durante una entrevista con The Guardian. Si bien Astin consiguió "un nivel de visibilidad y acceso" que no esperaba, lo cierto es que los 250.000 dólares no fueron recompensa suficiente. No hablamos de un pago por cada una de las películas, sino el montante total que se llevó para el bolsillo, a lo que hay que sumar la mala fortuna de no haber recibido regalías en los años posteriores. Así pues, ni un solo centavo ha visto Astin de la arrasadora popularidad y ganancias que ha generado El Señor de los Anillos con el paso de los años.
Astin se presentó al gran público como Mikey Walsh en Los Goonies en 1985 y ha aparecido como Bob Newby en la segunda temporada de Stranger Things, del mismo modo que ha puesto voz a Raphael en Las Tortugas Ninja. Su trabajo como Sam siempre ha sido calificado como excelente y al menos ahora ha podido reconocer que se encuentra en una posición "económicamente muy cómoda". En VidaExtra | El Señor de los Anillos: El Retorno del Rey utilizó uno de los lugares más peligrosos de Nueva Zelanda para rodar su escena más épica