Buenos Aires — El canciller Pablo Quirno desestimó la posibilidad de que el cruce entre Javier Milei y Lula Da Silva pueda escalar hasta provocar una ruptura de las relaciones entre Argentina y Brasil. Tres días después de que el presidente argentino arremetiera contra su par brasileño, el ministro de Relaciones Exteriores aseguró que desde el lado argentino “no hay chances de romper relaciones” con el principal socio comercial del país al sostener que las diferencias ideológicas entre los mandatarios no treparán al plano institucional. En diálogo con Radio Mitre, Quirno subrayó este miércoles que “de nuestro lado no hay chance de romper las relaciones con Brasil” y que esperaba que el embajador retornase al país “lo antes posible”. Julio Bitelli, embajador brasileño en Argentina había sido llamado a consultas el domingo –un gesto diplomático contundente, que nunca antes había ocurrido entre Brasil y Argentina–luego de que el presidente Milei se refiriera a Lula como un “convicto” y un “ladrón” en el lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro en un evento celebrado el sábado a la noche en San Pablo.
Sin embargo, según informó el diario La Nación este miércoles, el Gobierno brasileño también inició un proceso para desescalar el conflicto por los agravios de Milei y definió que el embajador regrese al país, aunque desde Brasilia no definieron todavía un plazo concreto para ello. “Hay una contienda electoral que queremos que salga de una manera y ellos de otra. Nosotros pensamos que lo que está haciendo Lula en Brasil no es lo que corresponde”, justificó Quirno en diálogo con Radio Mitre. “Tenemos que enmarcar este episodio en una serie de episodios que vienen ocurriendo por diferencias políticas e ideológicas entre Milei y Lula. Vemos el mundo de una manera totalmente diferente”, agregó. El domingo, dirigentes de la oposición cercanos a Sergio Massa señalaron que esta tensión con el principal socio comercial de la Argentina no sería un exabrupto menor, dado que tendría un costo económico concreto en las exportaciones que terminarán pagando las PyMEs argentinas.
Brasil, cabe recordar, es el principal destino de las exportaciones argentinas y con US$6.254 millones explicó el 12,6% del total de exportaciones en los primeros seis meses del año. Además, Brasil fue el segundo país del que más bienes importó Argentina en la primera mitad de 2026, con US$7.650 millones, un 21,5% del total. Sin embargo, en diálogo con Bloomberg Línea, el especialista en comercio exterior Marcelo Elizondo le restó importancia a un potencial efecto comercial de esta tensión diplomática. “Yo por ahora no veo un mayor impacto en términos de comercio, de inversiones. No hay ninguna decisión que afecte el flujo comercial.
Además, el flujo comercial entre los dos países está protegido por el Tratado del Mercosur”, señaló. “Por supuesto que si esto escalara, tendríamos que ver qué ocurre. Pero por ahora no veo más que una diferencia política fuerte entre dos gobiernos que no está llevando a ninguna decisión que afecten las relaciones financieras, las comerciales ni las de inversión”, sumó.