Cuba y Brasil desarrollan estudio para detección precoz del autismo

Cuba y Brasil desarrollan estudio para detección precoz del autismo

La investigación, sin precedentes en Cuba, se desarrolla en niños con síntomas de alarma de este padecimiento, cuyo diagnóstico ha aumentado desde hace algunos años en esta central provincia y en general en toda la isla. La doctora Iris Carmenate Rodríguez, especialista de segundo grado en Psiquiatría Infantil y autora principal de dicha investigación, detalló a la prensa local que la novedosa idea se ejecuta a través de marcadores neurobiológicos predictores de la enfermedad. Esta propuesta, iniciada hace cuatro años y aún en desarrollo, incluye a 50 niños que padecen autismo y 29 casos controles, todos de la provincia espirituana y en su gran mayoría diagnosticados de forma tardía. Según los expertos, se ha demostrado que —a pesar de conocerse de forma temprana las señales indicativas de que el paciente padece algún trastorno de esta naturaleza—, el diagnóstico suele realizarse, generalmente, a los cuatro o cinco años.

La indagación se centra en la obtención de marcadores neurobiológicos cuantificables que, unido las manifestaciones clínicas observables y a las pautas diagnósticas establecidas en los clasificadores vigentes, puedan facilitar el dictamen oportuno en los niños con TEA. El examen se ejecuta a través del cómputo de células sanguíneas con la realización de un leucograma completo y un conteo de plaquetas para calcular los índices de inflamación, con vistas a dar salida a los objetivos del estudio, precisó la también máster en Ciencias de la Educación Superior. En la actualidad, los perfiles inflamatorios resultan muy tomados en consideración por la comunidad científica internacional que valora no solo factores biológicos, genéticos, ambientales, estructurales y funcionales, sino también del sistema inmune y de neuroinflamación, comentó Carmenate Rodríguez. El estudio, que forma parte de la tesis doctoral “Marcadores neurobiológicos predictores de trastornos del espectro autista en niños con signos de alarma”, cuenta con el apoyo de la mencionada universidad brasileña, donde facilitan la realización de otros marcadores como las más específicas citocinas inflamatorias.

De acuerdo con los especialistas, el autismo es un trastorno del desarrollo neurobiológico de origen multifactorial que dura toda la vida y tiene una afectación importante en la comunicación, la interacción social, el lenguaje y en conductas estereotipadas, que desentonan con el desarrollo neurotípico de un niño. Resulta muy complejo el diagnóstico oportuno de los TEA por limitarse solamente al cuadro clínico y a lo que establecen las pautas diagnósticas, difíciles de aplicar a estas edades temprana. Por ello, resultaría de notable utilidad contar con marcadores cuantificables que le den más sustento a un diagnóstico precoz: “No solo es importante predecir tempranamente el desarrollo del trastorno, sino la severidad de este para poder intervenir de forma más temprana y personalizada”, concluyó la psiquiatra infantil. Según las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, el autismo se encuentra entre las 10 principales afecciones cerebrales que contribuyen a la pérdida de salud en el planeta, por lo cual los gobiernos deben facilitar el acceso a una atención médica y servicios de apoyo oportunos y de calidad.

Cuba impulsa proyectos inclusivos para personas con autismo y promueve el acercamiento de la ciencia a esta temática con el fin de lograr la identificación temprana del padecimiento, la educación inclusiva y el cuidado integral en estas familias. En Sancti Spíritus funciona una consulta provincial para los TEA, donde participa un grupo multidisciplinario que incluye psiquiatras infantiles, psicólogos, psicopedagogos, logopedas y un equipo de educadores de la Enseñanza Especial. car/mlb