Más de 24 horas sin tocar tierra Un Airbus A350-1000ULR aterrizó en Toulouse el 28 de julio después de volar durante 24 horas y 24 minutos desde Melbourne. El aparato recorrió 12.460 millas náuticas, cruzando el Pacífico, Estados Unidos, Canadá, el Atlántico y Reino Unido antes de regresar a la sede de Airbus en el sur de Francia. No se trató de una nueva ruta comercial ni de un vuelo con pasajeros. Era una misión de desarrollo realizada por el primer avión de pruebas de Project Sunrise, identificado como MSN707.
A bordo viajaban pilotos de Airbus y Qantas, además de ingenieros encargados de controlar el comportamiento del combustible, la temperatura de la cabina y los sistemas del avión. Airbus buscaba demostrar que la aeronave puede completar un tiempo de bloque de 23 horas, incluyendo rodaje, esperas y posibles desvíos. Las futuras rutas de Qantas requerirán vuelos de hasta 21 horas y 40 minutos, por lo que necesitan conservar un margen operativo considerable. © Airbus Youtube. Un depósito adicional permite volar casi 10.000 millas náuticas La gran diferencia frente al A350-1000 convencional está en un depósito central trasero integrado en la estructura.
Tiene una capacidad de 20.900 litros y permite aumentar la autonomía sin instalar depósitos auxiliares dentro de la cabina de pasajeros . Añadir combustible no consiste únicamente en crear más espacio para almacenarlo. Airbus tuvo que rediseñar el sistema que controla su distribución y transferencia, porque el peso y el centro de gravedad cambian constantemente durante un vuelo tan largo. La variante conserva los dos motores Rolls-Royce Trent XWB-97 del A350-1000.
También incorpora nuevos compartimentos independientes para el descanso de los pilotos y un sistema de refrigeración de alimentos adaptado a trayectos que pueden prolongarse durante casi un día completo. Boeing también quería quedarse con Project Sunrise Qantas evaluó el Airbus A350-1000 y el Boeing 777-8 para desarrollar sus vuelos ultralargos . En diciembre de 2019 eligió al modelo europeo como opción preferida y formalizó en mayo de 2022 un pedido de 12 A350-1000ULR. La aerolínea destacó la combinación de condiciones comerciales, eficiencia, costes operativos, experiencia para los pasajeros y fiabilidad de los motores.
Las demoras que ya afectaban al programa 777X añadían incertidumbre, aunque Qantas no las presentó como la única razón de su decisión. Solo llevará 238 pasajeros Qantas configurará sus aviones con 238 plazas, la menor densidad anunciada para un A350-1000 en servicio. Habrá seis suites First, 52 asientos Business, 40 Premium Economy y 140 Economy, de los cuales 42 pertenecerán a la nueva categoría Economy Plus. Más del 40% de la cabina estará destinado a clases prémium.
La baja densidad no responde únicamente al confort. Menos pasajeros, equipaje y asientos permiten dedicar una mayor parte del peso máximo al combustible necesario para completar el trayecto. El avión incorporará una zona de bienestar para estirar las piernas, hidratarse y realizar ejercicios guiados. También contará con 12 escenas de iluminación pensadas para adaptar progresivamente las comidas y el descanso al horario del destino.
Sídney y Londres quedarán unidos sin escalas El primer avión comercial, llamado Vega, será entregado a Qantas en abril de 2027. La aerolínea prevé comenzar los vuelos diarios entre Sídney y Londres en octubre de ese mismo año, con los billetes a la venta desde febrero. Nueva York será la siguiente conexión de Project Sunrise. En 1947, viajar entre Sídney y Londres exigía cuatro días y siete escalas.
El A350-1000ULR pretende completar esa misma conexión sin aterrizar, aunque el programa todavía depende de las certificaciones y autorizaciones regulatorias pendientes. El vuelo de 24 horas no demuestra todavía que miles de pasajeros puedan realizar estos trayectos diariamente. Sí confirma que Airbus ya tiene en el aire la máquina con la que Qantas quiere eliminar una de las últimas grandes escalas de la aviación comercial. Fuente: Xataka.