Bloomberg Línea — El comportamiento del dólar en Colombia sigue sorprendiendo al mercado, en medio de una combinación de factores que incluyen el diferencial de tasas de interés, el precio del petróleo y las expectativas sobre las primeras decisiones del nuevo Gobierno. Aunque existe consenso en que esos elementos seguirán marcando el rumbo de la tasa de cambio en el corto plazo, las perspectivas difieren sobre lo que podría ocurrir después. Para Daniel Velandia, director de estudios económicos de Credicorp Capital, la reciente caída del dólar ha sido mayor a la prevista. “La verdad es que cada vez que el dólar sigue cayendo nos sigue sorprendiendo”, afirmó Velandia. “No hay ningún modelo que sugiera que el dólar debería seguir bajando”. Aunque reconoció que la divisa podría perforar el umbral de COP$3.000, señaló que ese escenario sería pasajero. “Aunque existe la posibilidad de que caiga por debajo de COP$3.000, creemos que, de ocurrir, sería un fenómeno más bien temporal”.
Velandia explicó que factores como el precio del petróleo, el diferencial de tasas de interés y la victoria de Abelardo De la Espriella han impulsado la fortaleza del peso, pero consideró que su efecto tenderá a disiparse. “Nuestra expectativa es que el dólar retome una tendencia al alza hacia adelante”, indicó. También sostuvo que el mercado está pendiente de las decisiones del nuevo Gobierno en materia de financiamiento. “Existe la expectativa de que el nuevo Gobierno realice emisiones de deuda o tome crédito en dólares, lo que podría incidir sobre la tasa de cambio”. No obstante, sostuvo que el diferencial de tasas entre Colombia y Estados Unidos ya está reflejado en los precios. “El mercado ya descuenta un aumento adicional de 50 puntos básicos por parte del Banco de la República este mes y también asume que la Fed mantendrá las tasas sin cambios”. En ese sentido, señaló que un factor adicional podría ser el mensaje del banco central. “Podría haber algo de presión adicional si, después de la decisión de este viernes, el Banco de la República deja explícitamente abierta la puerta a nuevos incrementos de tasas”.
Camilo Pérez, director de Investigaciones Económicas de Banco de Bogotá, coincidió en que el escenario base ya está incorporado por los inversionistas. “Justo ese escenario, de estabilidad en la tasa de la Fed y un aumento de tasas por parte del Banco de la República, es el que tanto los analistas como el mercado ya tienen descontado. Es decir, ese escenario ya está implícito en los precios”, dijo. Agregó que una reacción distinta sólo se produciría si las decisiones sorprendieran al mercado. “¿Cuál sería la sorpresa? Que ocurriera lo contrario: que la Fed subiera las tasas y que el Banco de la República también las aumentara o decidiera mantenerlas estables.
Ese sería un escenario distinto al que hoy espera el mercado y, en ese caso, sí habría una reacción que probablemente se traduciría en una mayor devaluación”. Los factores que podrían mover la tasa de cambio Felipe Campos, gerente de Estrategia e Inversión de Alianza Valores, señaló que las variables que hoy dominan el mercado son principalmente de corto plazo. “En particular, los diferenciales de política monetaria y el precio del petróleo, que también ha favorecido al peso colombiano y ha contribuido a sostener su fortaleza”, advierte Campos. Sin embargo, destacó que el principal foco de atención está en el inicio del nuevo Gobierno. “El factor más importante sigue siendo la expectativa sobre los primeros 100 días del Gobierno y qué tanto logre materializar sus políticas. Esas son las tres principales fuentes de volatilidad”.
Campos añadió que la comunicación del Banco de la República será tan importante como la decisión sobre las tasas de interés. “No sólo importa la decisión de política monetaria, sino también el mensaje que la acompañe”, y en esa línea, expuso que “si el Banco de la República sube las tasas, pero al mismo tiempo da señales de que el ciclo de incrementos está llegando a su fin o ya terminó, a través de su comunicación, eso tendría un efecto sobre el mercado”. También indicó que la respuesta de los inversionistas a las decisiones de la Reserva Federal influirá sobre la tasa de cambio. “Las noticias tienen efectos que pueden ir en distintas direcciones, pero un mensaje más favorable desde la política monetaria podría ayudar a que el dólar rompa el nivel de COP$3.200”. Las proyecciones sobre el nivel que podría alcanzar la tasa de cambio difieren entre las distintas visiones. Campos consideró que todavía existe espacio para nuevas caídas. “Yo creo que, eventualmente, veremos un dólar en COP$2.800.
No sé si será hacia finales de año o en un plazo más corto. Todo dependerá de la combinación de noticias”. Añadió que, si el dólar rompe el nivel de COP$3.200, “el siguiente objetivo sería una caída cercana a COP$200, lo que llevaría la tasa de cambio hacia COP$3.000”. Por su parte, Velandia insistió en que, aunque el mercado podría seguir viendo presiones bajistas en el corto plazo, la visión de fondo es distinta. “Desde un punto de vista estructural, seguimos viendo un dólar más alto en el futuro”.
Mientras tanto, Pérez sostuvo que el atractivo relativo de Colombia continúa siendo un soporte para el ingreso de capitales. “Colombia sigue despertando un gran interés cuando se revisan los rankings de países que ofrecen tasas de interés atractivas. El país suele ubicarse entre los tres o cinco primeros lugares”. Además, Pérez explicó que ese atractivo aumenta cuando se incorpora el comportamiento de la moneda. “Cuando se analiza ese mismo ranking desde la perspectiva del retorno total —es decir, no solo la tasa de interés que pagan esos países, sino también el comportamiento de su moneda—, el atractivo de Colombia es aún mayor”. Según Pérez, esa combinación de altas tasas de interés y apreciación del peso ha elevado significativamente la rentabilidad para los inversionistas extranjeros.
Dice que “estamos hablando de una rentabilidad cercana al 25% o 27%, algo muy difícil de igualar”, y agregó que, al comparar esos resultados, “Colombia prácticamente duplica el retorno del segundo país, que es Brasil”, concluyó Pérez.