No conforme con las incorporaciones de Timothé Luwawu-Cabarrot, Jaime Pradilla y Mikael Jantunen, el Real Madrid, que la próxima temporada dirigirá Pedro Martínez, habría cerrado tres refuerzos de nivel para completar su plantilla tras su año en blanco la pasada campaña. En el Real Madrid todavía quedan varios movimientos por concretarse. Según ha informado el periodista Chema de Lucas, el conjunto blanco tendría cerradas las incorporaciones de Damian Jones y Olivier Sarr para reforzar la pintura, además de la del escolta Max Shulga. Damian Jones, doble campeón de la NBA con los Golden State Warriors de Stephen Curry y Kevin Durant, reforzará el juego interior tras la salida de Alex Len y la lesión de larga duración de Usman Garuba.
El pívot, de 31 años y 2,13 metros, pasó ocho temporadas en la NBA y afrontará su primera experiencia en el baloncesto europeo. Asimismo, el club blanco también habría cerrado la incorporación del francés Olivier Sarr (27 años y 2,08 metros) para apuntalar la pintura. El pívot, vinculado también con el Barça tras el frustrado fichaje de Moses Wright, se encuentra sin equipo tras varias temporadas en la NBA. En la última alternó minutos entre los Cleveland Cavaliers y su filial de la G-League, donde firmó 15,8 puntos y 5,8 rebotes por partido.
Damian Jones y Olivier Sarr se unirían a Edy Tavares para completar un juego interior de máximas garantías en Europa. Pedro Martínez tendría así cubiertas las tres plazas de 'cinco' mientras Usman Garuba continúa recuperándose de su lesión, que le mantendrá de baja, como mínimo, hasta el tramo final de la temporada. A su vez, y según el periodista citado, el Real Madrid también tendría cerrado el fichaje de Max Shulga (24 años y 1,93 metros). El escolta ucraniano ocupará plaza de jugador de formación tras llegar a España con once años para incorporarse al Colegio Leonés y pasar posteriormente por Torrelodones.
Shulga llegará para aportar tiro exterior y profundidad al perímetro del equipo de Pedro Martínez tras su paso por los Boston Celtics, donde alternó su participación entre la NBA y la G-League. Con estas incorporaciones, el Real Madrid daría un golpe sobre la mesa en el mercado y reforzaría una plantilla que, con caras nuevas tanto en el banquillo como en pista, quiere volver a competir por todos los títulos la próxima temporada.