Bloomberg Línea — El Fondo Monetario Internacional (FMI) alcanzó un acuerdo a nivel técnico con Bolivia para un programa de financiamiento por aproximadamente US$1.900 millones bajo el Servicio Ampliado del Fondo (EFF, por sus siglas en inglés), informó este miércoles el organismo. Los fondos estarán destinados a respaldar un paquete de reformas económicas orientadas a restablecer la estabilidad macroeconómica, reconstruir las reservas internacionales y reducir las vulnerabilidades fiscales y externas. El acuerdo es equivalente a 1.369 millones de derechos especiales de giro (DEG) o 570% de la cuota del país. El acuerdo aún debe ser aprobado por el Directorio Ejecutivo del organismo.
Un equipo técnico del FMI, encabezado por Joana Pereira, sostuvo conversaciones con las autoridades bolivianas en ese país andino y en Washington D.C. entre mayo y julio de 2026. “Se espera que el programa respaldado por el FMI ayude a catalizar financiamiento adicional del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y otros socios para el desarrollo, contribuyendo a un paquete de financiamiento superior a US$5.000 millones durante la vigencia del programa, dijo Joana Pereira. Pereira dijo que Bolivia ha enfrentado importantes desafíos macroeconómicos en los últimos años, impulsados por déficits fiscales persistentes, una producción de hidrocarburos en descenso, reservas internacionales cada vez más escasas, una elevada inflación y distorsiones en los mercados de divisas y de productos. “Estos desequilibrios han limitado la actividad económica, han aumentado las vulnerabilidades externas y han mermado los ingresos reales”, señaló la funcionaria. “El nuevo gobierno ha puesto en marcha un plan de reformas decisivo para abordar estos desafíos y restablecer la estabilidad macroeconómica”. Según adelantó, el programa respaldado por el FMI “está diseñado para apoyar estos esfuerzos, reconstruir la resiliencia y ayudar a encauzar la economía hacia una senda de crecimiento sostenible y generadora de empleo”. De acuerdo con el FMI, el programa contempla reformas para reducir el déficit y encauzar la deuda pública, reforzar la protección social, avanzar hacia un régimen cambiario más flexible, fortalecer la supervisión del sistema financiero y mejorar el clima de inversión mediante medidas para impulsar la competitividad, la transparencia y la lucha contra la corrupción.