Netflix profundiza hoy con una miniserie en uno de los sucesos que más huella han dejado en la historia reciente de Reino Unido. Recupera y recrea en el que está considerado como el mayor desastre aéreo que se haya producido en tierras escocesas. Con seis episodios, hoy llega al catálogo de Netflix la serie Bomba en el Pan Am 103. No es un documental, sino una serie de pleno derecho que, obviamente, está basada en hechos reales.
Adapta lo sucedido en el año 1988 que hizo que todo Reino Unido pasara momentos muy duros. La explosión de un avión El suceso de Pan Am 103 ocurrió el día 21 de diciembre de 1988. El avión había despegado de Fráncfort en Alemania con dirección a Detroit, en Estados Unidos. En su camino hacía escala en Londres y después en Nueva York.
Se trataba de un vuelo de larga distancia que, además, contaba con pasajeros de más de 20 países distintos. Entre otros, en su interior viajaban el músico Paul Avron, el hijo del actor David White, el político Bernt Carlsson, más de 30 estudiantes universitarios y muchas otras víctimas anónimas. Tras la parada en Londres, el avión despegó de nuevo y, cuando pasaba por la ciudad de Lockerbie, explotó en pleno vuelo. Los habitantes de este pueblo de Escocia se sorprendieron y la policía tuvo que reaccionar con rapidez para ver qué había pasado.
En poco tiempo, mientras intentaban salir del shock de lo que estaba ocurriendo, comenzaron a descubrir que estaban ante un suceso más trágico de lo que habrían imaginado. Porque no solo explotó el avión, sino que también fallecieron cientos de personas. Esta serie recrea lo sucedido desde distintos puntos de vista y explora lo que ocurrió desde los ojos de las personas que estuvieron en primera línea. Políticos, agentes y otros profesionales fueron explorando el suceso mientras descubrían que había tras de sí mucho más de lo que se podría haber pensado.
Eso deriva en una historia que no baja el ritmo y que consigue que el espectador esté interesado en todo momento. ¿Qué pasó en realidad? La pregunta se va repitiendo mientras avanzan los seis episodios hasta su desenlace. Al mismo tiempo, la historia desgrana un suceso que llegó a tener unas enormes consecuencias internacionales. No en vano fallecieron personas de todo tipo de países.
De España, por ejemplo, perdió la vida un miembro de la tripulación del avión. Una tragedia que no se olvida El caso de lo sucedido con el vuelo 103 de Pan Am nunca será olvidado, en especial por las connotaciones internacionales que tuvo y la dramática cantidad de vidas que se perdieron. El proyecto de Netflix trata de explorar lo ocurrido para que la historia se mantenga viva y recordar a las personas que fallecieron, lo que llevó al atentado y todo lo que rodeo el caos que se generó. Con anterioridad se han rodado distintos documentales y programas de investigación que han explorado la tragedia, pero de una manera principalmente informativa.
El objetivo de Netflix es darle un estilo más inmersivo a través de una miniserie que consigue generar adicción desde el primer momento. El ritmo es bueno y mantiene el interés de forma constante, planteando un desarrollo inteligente de la manera en la que se realiza la investigación. El espectador puede sentir los nervios de los personajes y ponerse en la piel de las personas que estuvieron en esa parte de Escocia cuando se produjo la tragedia. Es fácil sumergirse en la situación, sentir lo trágico que fue el momento y todo lo que significó para la sociedad de finales de los años 80.
Hay mucho drama, momentos de tensión y escenas que serán especialmente duras. A medida que pasan los episodios, se van atando cabos para entender mejor todo lo que ocurrió. Netflix tiene en sus manos uno de esos estrenos que suelen entrar en el top 10 y que consiguen gran cantidad de visualizaciones. No lo habría conseguido como un documental, pero la dirección que tiene la serie, dotada de un toque cinematográfico, hace que no puedas dejar de ver cada uno de los episodios.
Siendo solo seis capítulos, resulta adictiva hasta el final e ideal para un fin de semana.