Plantar eucalipto para contener sus suelos ha cambiado la forma en que el fuego se propaga por Portugal

Plantar eucalipto para contener sus suelos ha cambiado la forma en que el fuego se propaga por Portugal

Durante los años 50, Portugal decidió que, con la intención de fijar un suelo cada vez más erosionado, y de paso impulsar una industria en auge, plantarían eucalipto por todo el país con la intención de aprovecharlo para hacer papel. Hoy, que el papel ha dejado de ser ese filón, los árboles de eucalipto se han convertido en el mayor enemigo de Portugal por culpa de los incendios. Cargado de aceites esenciales especialmente inflamables, lo que hace no sólo que ardan con facilidad, sino que también propaguen el fuego a una velocidad vertiginosa, el eucalipto es uno de los principales responsables de incendios como el de Vouzela, que en apenas cuatro días de julio arrasó con 15.000 hectáreas hasta que una movilización de más de 1.000 bomberos consiguieron frenarlo. Un árbol plantado para salvar el suelo se ha convertido en combustible para los incendios Si los bosques portugueses arden tres veces más de lo normal es precisamente por eso, porque pese a las buenas intenciones de aquella plantación masiva, la diferencia entre esos bosques artificiales y los naturales es enorme.

Mientras unos crecen rápido y se convierten en combustible para las llamas, los segundos generan un entorno más diverso, denso y húmedo que se convierte en un hueso más duro de roer para el fuego. Portugal es hoy uno de los países líderes de la industria de la celulosa no solo a nivel europeo, sino también mundial, pero mientras que ese modelo de negocio pierde fuelle, su ecosistema de eucaliptos está poniendo al país contra las cuerdas verano tras verano. Pese a su facilidad a la hora de incendiarse y cómo provoca que el resto de árboles autóctonos termine siendo también pasto del fuego, ponerle freno a la plantación de eucalipto también supone ponerle freno a esa industria y el enorme peso que tiene en el país, así que como ya habrás imaginado, dar con una solución es complicado. Por su parte, valiéndose de imágenes satelitales, las organizaciones ecologistas aseguran que Portugal está subestimando el peso real del eucalipto en los incendios, y que más de dos tercios de las plantaciones afectadas por el fuego no se están sumando al recuento total porque no interesa dar a conocer el dato real.

De rebote, queda por ver qué ocurre con Galicia, que a frenado la moratoria a nuevas plantaciones de eucalipto y, precisamente por lo ocurrido con los vecinos portugueses, promete despertar un amplio debate a partir de ahora.