Aterciopelados llega a Nicaragua con un mensaje que desafía el paso del tiempo

Aterciopelados llega a Nicaragua con un mensaje que desafía el paso del tiempo

Por primera vez en su historia, Aterciopelados llegó a Nicaragua. Sin embargo, más allá de la expectativa por su debut en los escenarios nicaragüenses, Andrea Echeverri y Héctor Buitrago aprovecharon su visita para reflexionar sobre tres décadas de trayectoria; el presente de la música latinoamericana y la vigencia de canciones que, lejos de perder actualidad, parecen cobrar más fuerza con el paso de los años. En entrevista con TN8, la agrupación colombiana habló de su primera impresión del país, de la celebración de los 30 años del emblemático álbum «La pipa de la paz» y de cómo han logrado mantenerse fieles a su esencia en una industria musical completamente distinta a la que los vio nacer. Aunque su estancia apenas comenzaba, Andrea confesó que ya les habían hablado de los volcanes y de la gastronomía nicaragüense, dos de las experiencias que esperaban conocer durante su visita. «Nos han hablado de los volcanes, entonces creo que vamos a ir a visitar algún volcán.

También nos hablaron de los frijoles y de la comida; ahorita vamos a probar la gastronomía»; comentó entre sonrisas Buitrago. Así mismo, destacó la riqueza natural del país y aseguró que, aunque el tiempo no les permitiría recorrerlo como quisieran; Nicaragua ya figuraba entre esos destinos que despiertan curiosidad. Tres décadas después, el mensaje sigue intacto Mientras celebran los 30 años de «La pipa de la paz», ambos coinciden en que el contexto musical ha cambiado radicalmente desde los años noventa. Andrea recuerda aquella época como la «edad de oro del rock latino», cuando muchas bandas apostaban por construir una identidad propia mezclando el rock con los sonidos tradicionales de cada país. «Seguimos un poco en la misma, ahondando en las cosas cercanas, en lo que oían los papás o los abuelos, mezclándolo con rock, electrónica o lo que se atraviese»; explicó.

Sin embargo, reconoce que el panorama actual está dominado por tendencias muy distintas a las que siempre ha defendido. «Ahora lo que es masivo está casi totalmente en contra de mi posición feminista, en contra de la hipersexualización y de utilizar nuestros cuerpos como gancho comercial»; afirmó. Evolución de una música autóctona Lejos de intentar adaptarse a esas tendencias, considera que la permanencia de Aterciopelados ha sido posible gracias a cultivar un público que busca propuestas diferentes. «No todo el mundo le gusta lo que está de moda. Hay gente que sigue buscando otras cosas»; expresó. Para Héctor Buitrago, la clave para mantenerse vigente durante más de tres décadas ha sido no quedarse viviendo del pasado.

El músico recordó que la banda ha atravesado todas las transformaciones de la industria musical: desde el vinilo y los casetes hasta el CD, el streaming y las redes sociales. «Sacar música nueva nos mantiene refrescados. Nos permite seguir experimentando, decir lo que sentimos hoy y hablar del contexto que estamos viviendo»; señaló. La música y la cerámica: dos formas de crear para Aterciopelados Durante la conversación, Andrea también habló de otra de sus grandes pasiones: la cerámica. Explicó que desde hace varios años ha buscado unir ese oficio con la música, un proceso que tomó forma en el proyecto «Ovarios Calvarios»; una propuesta artística que combinó canciones con esculturas de cerámica para denunciar la violencia sexual.

La exposición, presentada en Bogotá, reunió grandes piezas de barro junto con un discurso artístico que reforzaba el mensaje de sus composiciones. «Estoy tratando de mezclar la música con la cerámica. Ahí encontramos una forma diferente de crear y de expresar lo que queremos decir»; comentó. «El Estuche» y una letra que sigue vigente Uno de los momentos más reflexivos de la entrevista surgió al hablar de «El Estuche», uno de los temas más representativos de la banda. Para Andrea, la canción continúa siendo especialmente vigente en una época marcada por las redes sociales, donde muchas personas, especialmente jóvenes; viven bajo una constante presión por alcanzar ideales de belleza y aceptación. «Las niñas tienen una presión enorme. El sistema hace que te sientas mal contigo mismo, que pienses que no eres suficiente y que debes convertirte en otra persona»; reflexionó.

Considera que precisamente por eso muchas nuevas generaciones han comenzado a descubrir la canción, especialmente después de la interpretación que realizaron en Tiny Desk. «Son letras para reconciliarte contigo mismo, para estar feliz con lo que tienes y no con lo que no tienes»; afirmó la vocalista de Aterciopelados. Aterciopelados y una primera cita con el público nicaragüense Antes de despedirse, Andrea y Héctor invitaron a los nicaragüenses a vivir el primer concierto de Aterciopelados en el país. Prometieron un recorrido por los grandes clásicos de la agrupación, incluyendo temas como «Florecita Rockera», «Bolero Falaz» y «Baracunatana»; además de un homenaje especial al álbum «La pipa de la paz». «Felices de estar acá, con ganas de que suene bonito, de que la pasemos bien y de que haya compenetración»; concluyó Andrea, dejando abierta una puerta para que esta primera visita a Nicaragua no sea la última. Creo que esta nota tiene un tono más humano y narrativo, muy cercano al estilo que has venido desarrollando para TN8: abre con un gancho, desarrolla las ideas en bloques temáticos y deja que las declaraciones sean las protagonistas, en lugar de convertir la entrevista en una sucesión de preguntas y respuestas.

Si quieres, también puedo hacer una versión todavía más «revista»; con una entrada mucho más literaria y emocional.