Los incendios forestales vuelven a dejar una estela de destrucción en el sur de Europa. Troncos calcinados, carreteras deformadas por el calor, vehículos reducidos a chatarra y edificaciones arrasadas son ya parte del paisaje en regiones donde el fuego avanza con una intensidad cada vez mayor. Pero, además del impacto ambiental y humano, los incendios están generando pérdidas económicas multimillonarias que golpean a sectores clave como el turismo, la agricultura y la infraestructura. España figura entre las economías más expuestas.
Según el sistema europeo de observación terrestre Copernicus, este año ya han ardido más de 206.000 hectáreas de bosque. La cifra, aunque inferior a la de 2022, sigue siendo alarmante. Ese año, cuando el fuego arrasó unas 300.000 hectáreas, los daños económicos ascendieron a 7.100 millones de euros, de acuerdo con cálculos de la Comisión Europea. El economista Emilio Vizuete Luciano, de la Universidad de Barcelona, recuerda que los incendios no solo destruyen ecosistemas: “Devastan la actividad económica y el comercio en las regiones afectadas.
Si el turismo desaparece de las zonas alcanzadas por el fuego, las consecuencias para toda España son muy graves”. Más leídas Tasa de Cambio BCV 30 de julio de 2026: 745,6371 Bs/USD (+0,1896%) Firma de lobby cercana a Trump abre oficina en Venezuela Entregan dos bonos: Corresponsabilidad y Cuadrantes de Paz El fuego también reduce el crecimiento económico El impacto no se limita a pérdidas inmediatas. La economista del clima Sarah Meier, de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH), analizó el efecto de los incendios en el crecimiento económico del sur de Europa. Su estudio, publicado en 2023, concluye que en las regiones afectadas por al menos un incendio, la tasa de crecimiento se redujo entre 0,11% y 0,18%.
Cuando varios incendios ocurren simultáneamente, el golpe es mucho mayor: las pérdidas en el crecimiento pueden alcanzar hasta el 4,5%, dependiendo de la magnitud del desastre. “Nuestros cálculos representan un promedio para el período entre 2011 y 2018”, explica Meier, quien advierte que los costos se disparan cuando el fuego llega a grandes ciudades, algo que hasta ahora ha sido poco frecuente en el sur de Europa. La Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA) también ha medido el impacto económico de incendios anteriores. En 2017, cuando cerca de 990.000 hectáreas ardieron en el sur de Europa, los daños se aproximaron a 10.000 millones de euros. La tendencia apunta a un desafío estructural: incendios más intensos, temporadas más largas y un impacto económico creciente.
Para países como España, Portugal, Italia o Grecia, el fuego ya no es solo una emergencia ambiental, sino un factor que condiciona su desempeño económico y su capacidad de recuperación. Con información de Deutsche Well