Fermín López (23 años) es un jugador capital en los esquemas de Hansi Flick, que no quiso ni plantearse la posibilidad de que marchase al Chelsea. “Irme nunca fue una opción para mí ni creo que el club quisiera venderme”, manifestó en RAC 1. Así era: Fermín siempre fue intransferible. Pero eso no significa que no tenga competencia para jugar cada domingo en el Barcelona: la ha habido en el pasado y la seguirá habiendo esta temporada y en el futuro. Uno de los jugadores con los que competirá por un puesto será Dani Olmo.
Fermín demostró la pasada temporada estar en un gran momento de forma y Olmo lo ha demostrado en el Mundial. Dos jugadores formados en La Masia y con gran talento competirán por un puesto en el once. Pero no es el único: gracias a su versatilidad, Fermín puede actuar en varias demarcaciones y con Flick ha actuado en el puesto de Raphinha y Gordon. Incluso puede jugar de ‘falso nueve’ por su capacidad goleadora.
Fermín López lo ha pasado muy mal este verano. En una entrevista concedida a Catalunya Ràdio, admitió que "ha sido el peor verano de mi vida. Estaba en el mejor momento, todo salía bien y llegó la lesión". Además, ofreció un dato muy significativo: "Los primeros partidos de la selección española en el Mundial no los vi.
No podía. Quería estar allí en el Mundial. Que quede claro que me ha hecho muy feliz ver a mis compañeros ganar el Mundial. En el tramo final del Mundial ya lo pasé algo mejor y decidí ir a ver la final en directo a Nueva York".
Fermín, que explicó que necesitó ayuda de un ‘coach’, se mostró agradecido “a mi familia, mi compañera y mis amigos”. Ahora, por suerte, la pesadilla llega a su fin y espera poder jugar unos minutos en el Gamper.