Griezmann, un precedente del 'Caso Julián' que no tuvo mucho recorrido El Atlético ya denunció al Barça ante la FIFA por el fichaje del delantero francés y el máximo organimo del fútbol internacional remitió al club colchonero a la Federación Española por ser un conflicto entre dos clubs del mismo país y acabó con una multa de 300 euros La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y la FIFA han notificado este jueves al FC Barcelona la denuncia que presentó el Atlético de Madrid ante el propio Barça alegando que negoció con Julián Álvarez sin su permiso teniendo el jugador argentino contrato con el club colchonero hasta junio de 2030. A la espera de que el club azulgrana presente las pertinentes alegaciones, existe un precedente sobre este asunto, que curiosamente tiene a ambos clubs como protagonistas hace siete años con el fichaje de Antoine Griezmann y que acabó en una simple multa de 300 euros para el Barça. Entonces, como ahora, la FIFA comunicó al Atlético de Madrid que al tener el conflicto dos clubes que pertenecen a la misma asociación, la FIFA no puede entrar. Así lo recoge el mismo Reglamento sobre el Estatuto de Transferencias que deja claro que: "La transferencia de jugadores entre clubes de una misma asociación está sujeta a un reglamento específico, redactado por la asociación correspondiente" además de que "cada asociación deberá establecer en su reglamento los medios apropiados para proteger la estabilidad contractual, con el debido respeto a la legislación nacional obligatoria y a los convenios colectivos".
Y esto nos lleva al actual Reglamento de Competiciones donde respecto a los futbolistas con contrato en vigor dice que "El club que desee contratar a un/a futbolista profesional, deberá comunicar por escrito su intención al club en que aquel se halle adscrito antes de iniciar las negociaciones con el/la futbolista." Y el precedente más claro lo tenemos en el verano del 2019 con Antoine Griezmann cuando el Atlético de Madrid denunció ante la RFEF que llegó a firmar un contrato con el delantero francés. La FIFA no pudo entrar nunca y la denuncia ante la RFEF se resolvió con apenas 300 euros de multa para el club azulgrana. Rebajando además la propuesta del instructor que pedía el cierre del Camp Nou por un partido. En la resolución del Comité de Competición dejó claro que no pudo probar que Griezmann hubiera firmado un contrato con el Barça mientras aún tenía uno en vigor con el Atlético.
No obstante, sí que consideró demostrado que el Barça inició y mantuvo negociaciones en ese período sin avisar previamente y por escrito de ello al Atlético de Madrid. Aún así, no consideró una falta grave del Barcelona porque entendió que las negociaciones del club catalán con Griezmann empezaron en mayo, una vez que el francés ya había expresado al Atlético de Madrid su deseo de abandonar el equipo colchonero.