Inflación en Estados Unidos se modera durante junio

Inflación en Estados Unidos se modera durante junio

El índice seguido por la Fed se situó en 3.7% anual, frente a un incremento de 4.1% en mayo. La inflación en Estados Unidos (EU) se moderó en junio, pero es probable que esta desaceleración sea temporal, ya que la reanudación de las hostilidades en Medio Oriente está provocando un aumento de los precios del petróleo. El índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE) aumentó 3.7% anual hasta junio, tras registrar en mayo un incremento no revisado de 4.1%, que supuso el mayor incremento desde abril del 2023, informó ayer la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio. El aumento de la inflación del PCE se ajustó a las expectativas de los economistas.

El índice PCE descendió 0.1% en términos mensuales, el dato más bajo desde abril del 2020, tras haber subido 0.5% en mayo. Estos datos se incluyeron en la estimación preliminar del Producto Interno Bruto del segundo trimestre elaborada por el gobierno estadounidense, que también se publicó ayer. La moderación de la inflación del PCE reflejó un retroceso de los precios del petróleo en medio de un frágil alto el fuego entre EU e Irán. Desde entonces, la tregua se ha roto.

Los precios del petróleo Brent se sitúan ligeramente por encima de los 90 dólares el barril, mientras que los costos medios de la gasolina en EU han vuelto a superar los 4 dólares el galón. Excluyendo los componentes volátiles de los alimentos y la energía, el índice de precios del PCE subió 3.3% anual en junio, tras aumentar 3.4% en mayo. Al excluir los alimentos y la energía, subió 0.1% respecto al mes anterior, frente a un alza de 0.3% en mayo. La Reserva Federal (Fed) utiliza los indicadores de inflación del PCE para fijar su objetivo de 2.0 por ciento.

El miércoles, el banco central estadounidense mantuvo su tasa de interés de referencia a un día en el rango de 3.50-3.75 por ciento. Tres miembros del comité de política monetaria de la Fed expresaron su desacuerdo y se mostraron a favor de un incremento de 25 puntos base. Kevin Warsh, presidente de la Fed, declaró a los periodistas que el banco central no “vacilaría” en su compromiso de reducir la inflación hasta el objetivo fijado, y subrayó que “no hay un objetivo de inflación flexible, no hay un objetivo implícito flexible, al menos no mientras este comité esté al mando”. Los economistas prevén que la Fed subirá las tasas de interés en septiembre.

El impacto de la elevada inflación se ha visto atenuado este año por generosas devoluciones de impuestos, pero ese colchón se está desvaneciendo, lo que augura una desaceleración del gasto de los consumidores en la segunda mitad del año. El gasto de los consumidores, que representa más de dos tercios de la actividad económica, aumentó 0.3% en junio, tras repuntar 0.9% en mayo.