Coches Eléctricos 10.000.000 $: la demanda contra Tesla de una conductora que estrelló un Model Y en una prueba La denunciante afirma que no le avisaron sobre el funcionamiento del vehículo y que se lo dejaron en el modo más potente. Antes de la prueba, nunca había estado al volante de un eléctrico. Híbridos y Eléctricos 31/07/2026 15:00 Actualizado a 31/07/2026 15:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora Tesla se enfrenta a una nueva polémica en Estados Unidos: una mujer ha presentado una demanda contra la compañía en la que reclama más de 10 millones de dólares en concepto de daños y perjuicios tras sufrir un grave accidente durante una prueba de conducción de un Tesla Model Y. Según la denuncia, Alemzewd Lawgalet, de 59 años y desarrolladora de bases de datos en la Reserva Federal, acudió el 21 de septiembre de 2024 a un concesionario de Tesla en Arlington, Virginia, después de reservar una prueba a través de la página web de la compañía. Al llegar al establecimiento explicó al vendedor que nunca había conducido un vehículo eléctrico y preguntó si existía alguna diferencia respecto a un automóvil con motor de combustión. Al salir de un semáforo, acabó estrellándolo.
No había conducido nunca un coche eléctrico Siempre según la demanda, el comercial respondió que el coche “funcionaba igual que un vehículo de gasolina” y no le explicó que el Model Y disponía de tres modos de aceleración distintos: Chill, que limita la respuesta del acelerador para ofrecer una conducción más suave; Standard, con un nivel de aceleración normal; e Insane, que proporciona la máxima aceleración disponible de forma inmediata. El vehículo entregado a la clienta estaba configurado precisamente en este último modo, capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 3,3 segundos, una cifra comparable a la de algunos deportivos de altas prestaciones, y ese parece que fue el problema. La prueba de conducción se realizó sin que ningún empleado de Tesla acompañara a la conductora y, tras abandonar el concesionario, Lawgalet circuló por la autopista I-395 a unos 90 km/h. En ese momento levantó el pie del acelerador y, según su versión, el vehículo redujo bruscamente la velocidad.
La mujer asegura que desconocía el funcionamiento del sistema de frenada regenerativa, una tecnología habitual en los coches eléctricos, pero de la que ella no tenía conocimiento. Al no haber recibido ninguna explicación sobre esta característica, la conductora creyó que los frenos se habían activado de manera inesperada mientras circulaba por la autopista. Asustada por lo ocurrido, decidió abandonar la vía rápida en la siguiente salida para regresar al concesionario. El accidente se produjo poco después, al detenerse en un semáforo próximo al Pentágono.
Cuando la luz cambió a verde y volvió a acelerar, el vehículo salió disparado con una intensidad que, según la demanda, era muy superior a la esperada. Lawgalet perdió el control del Model Y, que atravesó la calzada y terminó impactando contra un salón de belleza. Un accidente espectacular Como consecuencia del choque, el vehículo se incendió y obligó a evacuar el edificio. La conductora fue trasladada de urgencia al hospital con lesiones que la demanda califica de graves y permanentes.
El escrito judicial sostiene que continúa sufriendo dolor físico y psicológico, además de haber afrontado importantes gastos médicos, terapéuticos y pérdidas salariales, así como una merma significativa de su calidad de vida. La demanda atribuye el accidente a una actuación negligente por parte de Tesla, entre otros aspectos, porque la empresa no informó adecuadamente a una conductora sin experiencia en vehículos eléctricos sobre el comportamiento específico del automóvil, ni sobre la existencia de distintos modos de aceleración. Asimismo, destaca que activar el modo Insane requiere acceder deliberadamente a varios menús de la pantalla táctil, por lo que no puede seleccionarse de manera accidental. Tesla, por su parte, ha rechazado las acusaciones formuladas cuando el procedimiento se encontraba inicialmente en un tribunal estatal de Virginia.
En su respuesta, la compañía sostiene que fue la propia conductora quien no actuó con el cuidado razonablemente exigible y que tampoco adoptó las medidas necesarias para minimizar los daños sufridos. Según recoge The Independent , la demanda solicita una indemnización de al menos 10 millones de dólares por daños compensatorios, además de 350.000 dólares por daños punitivos. Los abogados de la demandante sostienen que la actuación de Tesla fue temeraria y mostró un desprecio consciente por la seguridad de los usuarios. Temas Tesla Coches Eléctricos