China encontró una forma de almacenar energía renovable usando una torre y la fuerza de la gravedad

China encontró una forma de almacenar energía renovable usando una torre y la fuerza de la gravedad

En Rudong, una ciudad costera situada al norte de Shanghái, se levanta una estructura que podría confundirse con un edificio industrial todavía en construcción. Tiene 148 metros de altura, una enorme estructura interna y se encuentra junto a un parque eólico. Sin embargo, no albergará oficinas, viviendas ni fábricas: funciona como una gigantesca batería. El proyecto se llama EVx y fue desarrollado por la empresa suiza-estadounidense Energy Vault junto con socios chinos.

Su objetivo es almacenar la electricidad sobrante producida por fuentes renovables y devolverla a la red cuando aumente la demanda. La instalación tiene una potencia de 25 MW y una capacidad de almacenamiento de 100 MWh, suficiente para suministrar su máxima potencia durante aproximadamente cuatro horas. El sistema fue conectado a la red eléctrica china en diciembre de 2023 y posteriormente inició las pruebas y el proceso de puesta en servicio. © Energy Vault Youtube. Una batería que utiliza la gravedad El funcionamiento parte de uno de los principios más básicos de la física: la energía potencial gravitatoria.

Cuando un objeto pesado se eleva, acumula energía que puede recuperarse posteriormente al hacerlo descender de manera controlada. Cuando un parque eólico o una instalación solar produce más electricidad de la que necesita la red, EVx utiliza ese excedente para accionar motores que elevan grandes bloques dentro de la torre. Las masas permanecen almacenadas en altura hasta que vuelve a necesitarse electricidad. En ese momento, los bloques descienden lentamente.

Su movimiento acciona generadores eléctricos que transforman la energía mecánica en electricidad y la devuelven a la red. El principio es similar al de las centrales hidroeléctricas de bombeo. Estas utilizan la energía sobrante para trasladar agua hasta un embalse elevado y después la liberan a través de turbinas. La diferencia es que EVx sustituye el agua y las montañas por bloques sólidos y una estructura vertical.

Sin litio y con materiales reciclados Las masas utilizadas por el sistema pueden fabricarse con tierra, residuos mineros, cenizas, hormigón recuperado y otros materiales disponibles localmente. Esto permite reducir la dependencia de minerales estratégicos como el litio, el níquel o el cobalto. Energy Vault asegura que su plataforma puede superar una eficiencia de ciclo completo del 80%. Es decir, puede recuperar más de cuatro quintas partes de la electricidad utilizada inicialmente para elevar los bloques.

La compañía también calcula una vida técnica superior a los 35 años y destaca que el medio de almacenamiento no sufre la degradación electroquímica habitual de las baterías convencionales. Esto no significa que el sistema sea completamente libre de pérdidas. Los motores, generadores, cables y mecanismos de elevación consumen parte de la energía durante cada ciclo. Su principal ventaja es que los bloques pueden permanecer elevados durante largos periodos sin experimentar una autodescarga química.

Una solución prometedora, pero gigantesca La tecnología también presenta limitaciones. Para almacenar cantidades importantes de electricidad necesita construcciones muy altas y voluminosas, además de una elevada inversión inicial. Algunos especialistas cuestionan si estas torres podrán competir económicamente con las baterías de litio o con centrales de bombeo situadas en terrenos favorables. Por eso, EVx no pretende sustituir todas las baterías tradicionales.

Su función sería complementarlas, almacenando excedentes renovables durante varias horas y ayudando a estabilizar una red eléctrica cada vez más dependiente del viento y del sol. China ya trabaja en otros proyectos gravitacionales basados en esta tecnología. La extraña torre de Rudong es, por ahora, una demostración de que una batería no siempre necesita productos químicos: también puede construirse con bloques pesados, motores y la fuerza inevitable de la gravedad. Fuente: Xataka.