La Junta Directiva del Banco de la República decidió mantener la tasa de interés de política monetaria en 12%, pese al repunte de la inflación y a un debate interno que dejó una votación dividida: cuatro directores apoyaron conservar el nivel actual y tres se inclinaron por un aumento de 50 puntos básicos. La decisión prolonga el tono restrictivo de la política monetaria colombiana en un momento de presiones de precios y señales de mayor dinamismo económico. La inflación total subió en junio a 6,1%, impulsada por los alimentos, cuya variación anual llegó a 6,8%, y por los regulados, que alcanzaron 5,9%. La inflación básica —sin alimentos ni regulados— se mantuvo estable en 6%, lo que confirma que las presiones de precios siguen extendiéndose más allá de los componentes más volátiles.
Las expectativas también se ajustaron al alza. Según la encuesta de julio, los analistas prevén una inflación de 6,6% para diciembre de 2026 y de 5% para 2027. Las expectativas implícitas en el mercado de deuda pública permanecen por encima de 6% en todos los plazos, una señal de que los inversionistas anticipan un proceso de desinflación más lento. Crecimiento más dinámico y un peso apreciado Los datos del segundo trimestre sugieren que la economía colombiana habría acelerado su ritmo de crecimiento.
El Índice de Seguimiento de la Economía (ISE) registró en mayo una variación anual de 4,1%, impulsada por las actividades terciarias. Otros indicadores de junio refuerzan esta percepción, y el equipo técnico del banco central proyecta un crecimiento de 2,5% para 2026. El mercado laboral también muestra señales de mejora: la tasa de desempleo cayó a 8% en junio, su nivel más bajo en meses. La Junta destacó además la persistente apreciación del peso colombiano, que supera la de otras monedas comparables.
Esta fortaleza cambiaria, atribuida a factores externos e internos, ha contribuido a mitigar las presiones inflacionarias, aunque también plantea desafíos para sectores exportadores. Riesgos externos El banco central advirtió que el conflicto en Medio Oriente y el probable fenómeno de El Niño podrían intensificar las presiones inflacionarias y afectar el crecimiento económico en los próximos meses. La decisión de mantener la tasa en 12% busca sostener una postura monetaria restrictiva, coherente con la expectativa de una inflación decreciente en 2027. La Junta señaló que las decisiones futuras dependerán de la nueva información disponible y de la evolución de los riesgos externos.
Con información del Banco de la República