La inteligencia artificial necesita chips avanzados, cantidades enormes de electricidad y centros de datos capaces de mantener miles de servidores funcionando sin interrupciones. Pero el nuevo cuello de botella de la industria tecnológica no se encuentra dentro de una computadora: está en la falta de trabajadores capaces de construir toda esa infraestructura. Estados Unidos tiene más centros de datos que cualquier otro país y continúa sumando proyectos gigantescos para Google, Meta, Microsoft, Amazon y OpenAI. Cada instalación necesita electricistas, carpinteros, soldadores, fontaneros, instaladores de fibra y especialistas en sistemas de refrigeración.
El problema es que todos los proyectos están buscando los mismos perfiles al mismo tiempo. La demanda se ha vuelto tan intensa que las tecnológicas y los grandes inversores ya no se limitan a contratar trabajadores: también están financiando su formación. © Magnific Google, Meta y BlackRock salen a buscar trabajadores Google anunció una inversión de 50 millones de dólares para ayudar a preparar a más de 300.000 trabajadores en más de 20 estados. El dinero será distribuido entre organizaciones vinculadas con 14 sindicatos y cuatro asociaciones profesionales para formar electricistas, soldadores, instaladores de fibra, técnicos de climatización y otros especialistas. Cerca de 20 millones estarán dirigidos específicamente a la Electrical Training Alliance.
BlackRock lanzó una iniciativa de 100 millones de dólares con la que espera ampliar la formación de hasta 50.000 trabajadores durante cinco años. Sus primeras ayudas fueron concedidas a organizaciones de Texas, aunque el programa está pensado para apoyar distintas obras de infraestructura en todo el país, no solamente centros de datos. Meta fue todavía más lejos con America’s Workforce Academy . La empresa invertirá inicialmente 115 millones de dólares en cursos gratuitos de cinco semanas que incluyen matrícula, viaje, alojamiento y una ayuda diaria.
Los participantes no necesitan experiencia previa y quienes completen la formación recibirán una oferta laboral de contratistas que construyen centros de datos para Meta. Los centros de datos pagan más La fuerte competencia también está elevando los salarios. Un análisis de Indeed encontró que los puestos por hora relacionados con instalación en centros de datos pagan, en promedio, un 42% más que trabajos equivalentes fuera de estas instalaciones: aproximadamente diez dólares adicionales por hora. Los trabajadores experimentados pueden superar ampliamente los 100.000 dólares anuales.
Algunos supervisores y electricistas especializados llegan a cobrar más de 200.000, aunque estas cifras suelen requerir experiencia, desplazamientos, dietas y una enorme cantidad de horas extraordinarias. Las condiciones ayudan a explicar esos salarios. Algunas obras funcionan durante prácticamente todo el día para cumplir calendarios extremadamente exigentes. En el proyecto de OpenAI en Saline Township, Michigan, se han descrito turnos de diez horas durante los siete días de la semana para centenares de electricistas. © Magnific La IA también compite contra la vivienda La consecuencia es que la mano de obra disponible deja de trabajar en otros sectores.
Viviendas, fábricas, redes eléctricas y obras públicas necesitan a los mismos electricistas, carpinteros y técnicos que ahora reciben ofertas superiores de los centros de datos. La industria estadounidense de la construcción ya necesitaba incorporar unos 349.000 trabajadores adicionales durante 2026 para cubrir su demanda, incluso antes de considerar completamente la aceleración de los grandes proyectos de IA. Además, existe una diferencia importante entre construir y operar un centro de datos. Durante las obras pueden participar miles de personas, pero una vez inaugurada la instalación necesita una plantilla permanente mucho menor.
Algunos proyectos que generan miles de puestos temporales terminan funcionando con alrededor de un centenar de empleados. La gran pregunta es qué ocurrirá cuando termine la actual fiebre constructiva. La formación dejará en Estados Unidos más electricistas y técnicos cualificados, algo que podría beneficiar a la vivienda y a las redes eléctricas. Pero también existe el riesgo de que muchos trabajadores acostumbrados a sueldos extraordinarios tengan que aceptar salarios menores cuando finalicen las grandes obras.
Por ahora, la paradoja está clara: una tecnología presentada como completamente digital depende de miles de personas que colocan tuberías, levantan paredes, instalan cables y mantienen refrigerados sus servidores. Fuente: Xataka.