Un microchip que utiliza el comportamiento físico de las microondas para procesar información acaba de adquirir una nueva capacidad: representar datos mediante una especie de lenguaje propio. El dispositivo fue desarrollado por investigadores de la Universidad de Cornell y presentado originalmente en agosto de 2025 como la primera red neuronal de microondas completamente integrada en un chip de silicio. Puede procesar señales inalámbricas y flujos de datos ultrarrápidos en tiempo real mientras consume menos de 200 milivatios. Ahora, un nuevo estudio publicado en Nature Communications demuestra que el sistema también puede codificar mensajes, extraer sus características más importantes y reducir la información que debe transmitirse.
El avance podría resultar especialmente útil en satélites pequeños , drones y dispositivos con poca energía o ancho de banda limitado. Un lenguaje construido con pulsos de microondas Los sistemas de comunicación convencionales reciben una señal analógica, la convierten en datos digitales y después utilizan un procesador para analizarla. Ese recorrido requiere componentes adicionales, consume energía e introduce cierta latencia. El chip de Cornell intenta eliminar parte de ese proceso.
Sus ondas de microondas interactúan dentro de una red de guías ajustables y transforman directamente la señal entrante. En lugar de transmitir largas secuencias digitales, puede representar la información mediante unos pocos patrones de pulsos. Los investigadores denominan a estas representaciones “incrustaciones de tokens de microondas”, por su similitud conceptual con los tokens empleados por los grandes modelos de lenguaje. Cada patrón conserva relaciones entre diferentes fragmentos de la información, facilitando que otro sistema identifique su significado con menos procesamiento digital.
Bal Govind, responsable principal del trabajo, lo describe como la creación de un “léxico de microondas”. Un comando de navegación para un dron, por ejemplo, podría representarse mediante unos pocos pulsos que otra red compatible interpretaría inmediatamente. Una imagen usando ocho veces menos datos El equipo también comprobó que, al introducir flujos de varios gigabits por segundo, el chip genera bits probabilísticos o p-bits. A diferencia de un bit convencional, que permanece fijado en cero o uno, estos valores fluctúan con una probabilidad condicionada por la información recibida.
Esta característica permite conservar detalles relevantes aunque se reduzca la cantidad de datos. En una demostración, los investigadores reconstruyeron una imagen satelital de un sistema de tormentas transmitiendo aproximadamente una octava parte de la información original. La imagen resultante perdió precisión, pero mantuvo muchas de las características principales. La posibilidad resulta atractiva para satélites pequeños, que tienen energía limitada y no siempre pueden enviar archivos de gran tamaño.
En lugar de descargar una imagen completa, podrían extraer y transmitir sus características más importantes directamente desde el espacio. El «cerebro de microondas» de Cornell: un chip neural que procesa señales ultrarrápidas con mínima energía. 🇨🇾 Un microchip de silicio inspirado en nuestro cerebro promete revolucionar el procesamiento de señales. Diseñado en la Universidad de Cornell, opera con microondas para… pic.twitter.com/YrGhueKKJU Enrique Coperías (@CienciaDelCope) August 14, 2025 Seguridad basada en el propio hardware Los investigadores también plantean una posible aplicación en ciberseguridad. Cada red neuronal de microondas presenta características físicas particulares y puede configurarse mediante secuencias diferentes.
En teoría, una transmisión podría ser interpretada únicamente por otro dispositivo compatible que conociera la configuración correcta. Sería una protección integrada en el hardware, similar conceptualmente a un sistema de claves. Sin embargo, el estudio no demuestra todavía un sistema completo de comunicaciones cifradas ni confirma su resistencia frente a ataques reales. Cornell tiene una solicitud internacional de patente relacionada con el procesador y participa en un programa universitario para acercar la tecnología a su comercialización.
Por ahora, sigue siendo un prototipo de laboratorio, pero muestra una vía para que las futuras comunicaciones procesen la información mientras la reciben, en lugar de digitalizar primero enormes cantidades de datos. Fuente: Infobae.