Emisión de bonos externos del Gobierno Petro es la más alta desde 2006

Emisión de bonos externos del Gobierno Petro es la más alta desde 2006

Bloomberg Línea — La emisión de bonos externos que ha hecho el Gobierno Petro es la más alta desde 2006, con un panorama de mayores tasas de interés y pérdida del grado de inversión, lo que ha hecho que la deuda sea más costosa. “Durante el segundo gobierno de Álvaro Uribe (2006-2010), este indicador promedió 11,8%. En los dos periodos de Juan Manuel Santos, la proporción se ubicó en 8,5% para el primer gobierno (2011-2014) y en 10,4% para el segundo (2015-2018)”, especifica un informe del centro de pensamiento económico ANIF. Posteriormente, bajo la administración de Iván Duque (2019-2022), el promedio subió a 13,1%. En contraste, el Gobierno de Gustavo Petro registra un promedio de 15,5% ó 16,7% si se consideran únicamente los años completos entre 2023 y 2025, lo que lo convierte en el nivel más alto entre las administraciones recientes.

El salto más pronunciado se dio en 2025, año en el que las emisiones internacionales llegaron a representar el 27,9% de las necesidades brutas de financiamiento, cifra que ANIF describe como la proporción históricamente más alta de las últimas dos décadas. Para dimensionar el contraste, basta observar que en 2018, bajo el gobierno Santos, este indicador había tocado su mínimo histórico con apenas 3,4%, mientras que en 2021, en pleno gobierno Duque y en medio de la pandemia, se ubicó en 18,0%. El salto a 27,9% en 2025 representa, por tanto, un quiebre respecto al comportamiento observado en los quince años anteriores. Sin embargo, el informe de ANIF explica que el aumento reciente no obedece únicamente a mayores necesidades de financiamiento del déficit fiscal, sino que está parcialmente explicado por operaciones de administración de pasivos externos ejecutadas por el propio Gobierno.

En este sentido, no toda la deuda emitida en 2025 y 2026 se destinó a cubrir gasto nuevo; una parte correspondió a un manejo activo del perfil de la deuda ya existente. Las operaciones de manejo de deuda Durante 2025 el Gobierno Petro ejecutó dos operaciones de manejo de deuda en los mercados internacionales, mediante las cuales recompró cerca de US$7.000 millones en bonos globales. El movimiento más significativo ocurrió en abril de 2026, cuando la Nación recompró bonos globales por US$17.314 millones y, simultáneamente, emitió nuevos bonos por US$12.208 millones. Ver más: Gobierno Petro presentó presupuesto por COP$575,6 billones: viene desfinanciado El resultado neto de esa operación convirtió al país en comprador neto de deuda externa, un mecanismo que ANIF califica como algo sin precedentes recientes en el manejo de la deuda externa soberana colombiana.

Este tipo de operaciones, explica el informe, hacen parte de las estrategias habituales de administración de la deuda pública: permiten diversificar las fuentes de financiamiento, ampliar los plazos de vencimiento y optimizar el perfil general de las obligaciones del país. Por eso, se advierte que un mayor peso de las emisiones internacionales dentro de las necesidades brutas de financiamiento no constituye, por sí solo, un deterioro de la posición fiscal del país. Con todo, el centro de pensamiento económico subraya que el contexto actual amerita especial atención. La mayor participación de estas emisiones cobra relevancia particular en un escenario de tasas de interés más altas a nivel global y de deterioro en la calificación crediticia de Colombia, tras la pérdida del grado de inversión y las sucesivas revisiones a la baja que le siguieron.

Ver más: S&P rebajó calificación de Colombia a BB- ante el deterioro fiscal En abril pasado, S&P Global Ratings recortó la calificación crediticia de Colombia a su peor nivel en 33 años, tan sólo un año después de su último ajuste a la nota soberana.La agencia percibe riesgos fiscales y no descarta futuras rebajas. Para la agencia, las calificaciones podrían empeorar entre seis y 18 meses “si unos déficits fiscales superiores a los previstos provocan salidas externas persistentemente elevadas y un aumento de la deuda externa, lo que haría a Colombia cada vez más vulnerable a las perturbaciones externas”. Ambos factores, tasas más elevadas y menor calificación, encarecen directamente el costo de colocar nueva deuda en los mercados internacionales, lo que añade presión sobre las finanzas públicas incluso cuando parte del endeudamiento responde a un manejo técnico del pasivo y no a nuevas necesidades de gasto, concluye ANIF.