"Recibimos 450.000 llamadas de todo el mundo": Steven Seagal tiene claro que Tom Cruise le quitó su papel perfecto

"Recibimos 450.000 llamadas de todo el mundo": Steven Seagal tiene claro que Tom Cruise le quitó su papel perfecto

Cuando hace unas semanas llegó a cines Supergirl, muchos celebraron que Jason Momoa interpretara a Lobo, uno de esos raros casos en los que el actor que todo el mundo imaginaba para el papel acaba haciéndolo. Ese no fue el caso de El último samurái (2003) para Steven Seagal, quién aseguró en una entrevista que había un clamor popular para que él —maestro en aikido y autoproclamado experto en cultura japonesa— fuese el protagonista, pero Hollywood terminó apostando por "ese tipo bajito de Tom Cruise" "Os voy a contar algo que tal vez sea un poco delicado", comenzó diciendo en declaraciones recogidas por Faraout Magazine hace poco. "Yo me crié en Japón. Me formé allí en artes marciales y me dieron el título de maestro. Y van y ruedan una película, El último samurái.

Cogen a un tipo bajito de metro cincuenta y pocos —si era hetero o gay ni lo sé ni me importa—. Nunca había estado en Japón. No habla japonés. Nunca había tenido una espada en la mano.

Y a él lo convierten en el último samurái", se lamenta, añadiendo que recibieron 450.000 llamadas de todo el mundo diciendo: "Ese papel era perfecto para ti. ¿Cómo ha podido pasar esto?". "A la mayoría de la gente que conozco no le gustó la película y ni fueron a verla. Es el típico ejemplo de Hollywood y su política". Una película que fue un éxito de crítica y taquilla ¿Estáis de acuerdo? Bueno, en primer lugar el bueno de Tom Cruise no es tan bajito, mide 1,70.

Y en segundo, no es la primera vez que Seagal se atribuye méritos o conexiones que resultan difíciles de verificar: a lo largo de los años se ha proclamado experto en múltiples disciplinas y ha protagonizado más de una polémica por su forma de narrar su propia carrera. Y además, lo cierto es que El último samurái sí gustó (7,8/10 en IMDb), hizo 457 millones de dólares tras una inversión de 140 millones, y su protagonista fue objeto de una nominación al Globo de Oro. Así que esto del clamor popular, aparcado queda. Pero, oye, igual en otra línea temporal existe una versión de El último samurái con Steven Seagal; quién sabe si te habría gustado verla.

O quizá prefieras imaginar que los productores de Pitch Black se salieron con la suya y pusieron al actor en el papel de Riddick en lugar de Vin Diesel. Sea como sea, aprovechamos el tema para invitarte a descubrir esta pequeña joya que es el El último samurái donde Tom Cruise se jugó, literalmente, la cabeza en una de la escenas del largometraje de Edward Zwick. Si te interesa, está actualmente disponible en el catálogo de Netflix y Movistar Plus.