El avión de combate F-35B Lightning II se accidentó este viernes en las inmediaciones de la Estación Aérea del Cuerpo de Marines de Miramar, en San Diego, poco antes de las 10:00 de la mañana, hora local. Tras el impacto, la aeronave se incendió y una densa columna de humo fue visible desde varios kilómetros. El teniente primero Blake Starbuck, portavoz de la base, confirmó que el piloto consiguió eyectarse antes del impacto. Posteriormente fue localizado y trasladado a un centro médico, donde permanece estable y recibe tratamiento por lesiones que no ponen en riesgo su vida.
Equipos de bomberos de la base acudieron al lugar para sofocar las llamas y controlar un incendio de pastizales originado tras el accidente. De acuerdo con un audio de la torre de control, el siniestro ocurrió durante la aproximación final a la pista y el paracaídas del piloto se desplegó correctamente. ⚠️📹 Un caza F-35 sufrió un accidente en una base aérea de San Diego, Estados Unidos, y se encuentra envuelto en llamas. pic.twitter.com/7QtJIeaKAr — HispanTV (@Nexo_Latino) July 31, 2026 Las autoridades militares han abierto una investigación para determinar las causas del accidente, que por el momento no han sido esclarecidas. El F-35B Lightning II, fabricado por Lockheed Martin, es un avión de combate furtivo con capacidad de despegue corto y aterrizaje vertical, utilizado por la Infantería de Marina de Estados Unidos, así como por las fuerzas armadas del Reino Unido e Italia. Cada unidad tiene un valor aproximado de entre 102 y 109 millones de dólares.
El F-35 ha sido uno de los programas militares más cuestionados del Pentágono por sus elevados sobrecostos, retrasos en el desarrollo y persistentes problemas técnicos. Organismos de supervisión del Gobierno de Estados Unidos han advertido en repetidas ocasiones sobre su baja disponibilidad operativa, los altos costos de mantenimiento y la existencia de fallos que han requerido años de correcciones. rba