Bloomberg Línea — La caída sostenida del dólar frente al peso colombiano (COP) se ha convertido en el gran motor de las importaciones del sector automotor, que están disparadas. Javier Díaz, presidente de Analdex, gremio de comercio exterior, explicó que el crecimiento de las compras externas en los primeros cinco meses del año se concentró de forma particular en vehículos, tanto de servicio particular como eléctricos, así como en equipos de transporte. Con lo que señaló que este comportamiento refleja una economía que sigue modernizándose y aprovechando el tipo de cambio bajo para adquirir maquinaria y vehículos. No obstante, advirtió que la preocupación del gremio sigue estando del lado de las exportaciones, que continúan en niveles muy bajos.
Entre enero y mayo de 2026, las importaciones de vehículos de transporte particular alcanzaron US$3.161,2 millones, un salto del 68,2% frente a los US$2.454,5 millones registrados en el mismo periodo de 2025. El billete verde no encuentra piso A comienzos de 2025, la Tasa Representativa del Mercado (TRM) se ubicaba en COP$4.409,15. Al cierre de mayo de 2026, había caído a COP$3.646,58, lo que representa una disminución de COP $762,57, equivalente a una caída acumulada del 17,3% en apenas 16 meses. Entre enero y mayo de este año, la TRM promedio se situó en COP$3.682,94, y la tendencia bajista se profundizó en junio y julio, meses en los que el dólar llegó a tocar mínimos de COP$3.182.
Cada punto que pierde la divisa estadounidense abarata de forma directa la nacionalización de mercancías importadas, y el sector automotor ha sido uno de los primeros en capitalizarlo. El podio de las importaciones Al desagregar la información por tipo de vehículo, la categoría más importante en volumen fue la de las motocicletas de cilindraje igual o inferior a 185 centímetros cúbicos, con 477.439 unidades importadas por US$479,1 millones. En el segmento de automóviles y camionetas particulares, los vehículos de combustión tradicional siguen dominando: los modelos a gasolina con motor entre 1.500 y 3.000 centímetros cúbicos sumaron 24.211 unidades por US$394,1 millones, mientras que los de entre 1.000 y 1.500 centímetros cúbicos alcanzaron 19.209 unidades por US$264,4 millones. Ahora bien, los vehículos híbridos no enchufables (con motor a gasolina y eléctrico) lideraron ese frente con 19.040 unidades por US$439,5 millones, seguidos muy de cerca por los vehículos 100% eléctricos, que registraron 18.886 unidades por US$439,9 millones, superando en valor a los híbridos pese a menor volumen.
A ellos se suman los vehículos eléctricos con tracción 4x4, con 6.845 unidades por US$228,8 millones, y los híbridos 4x4, con 3.910 unidades por US$139,3 millones. En conjunto, la electromovilidad se consolida como una de las categorías de mayor dinamismo dentro de la canasta importadora. China, el gran proveedor de Colombia En materia de origen, la geografía del comercio automotor colombiano tiene un protagonista indiscutible. China se consolidó como el primer proveedor del país, con despachos de 814.450 unidades por un valor acumulado de US$1.004,9 millones entre enero y mayo de 2026, muy por encima del resto de competidores.
Detrás de China aparece India, con 122.853 unidades por US$202,4 millones, seguida de Corea del Sur, con 17.347 unidades pero un valor de US$360,3 millones, lo que evidencia un producto de mayor valor agregado por unidad. México aportó 16.799 unidades por US$320,5 millones, Brasil 17.367 unidades por US$234,7 millones, y Japón 9.071 unidades por US$219,9 millones. Cierran el top diez Indonesia (36.576 unidades, US$48,3 millones), Estados Unidos (4.020 unidades, US$160,0 millones), Alemania (2.828 unidades, US$93,9 millones) y Rumania (1.697 unidades, US$41,1 millones). La sombra exportadora Analdex matiza el optimismo de las cifras.
Si bien el auge importador confirma que hogares y empresas están renovando su parque automotor y apostando por tecnologías más limpias gracias a un dólar históricamente bajo, ese mismo fenómeno cambiario no ha tenido una contrapartida positiva en el frente exportador, que sigue mostrando cifras débiles. Un peso fuerte abarata lo que Colombia compra afuera, pero también encarece lo que el país intenta vender al mundo, un desbalance que el gremio observa con atención de cara a lo que resta de 2026. Con una tasa representativa del mercado (TRM) que ya ha tocado mínimos de COP$3.182 en los meses recientes, todo apunta a que la tendencia importadora en vehículos particulares y equipos eléctricos podría mantenerse, o incluso acelerarse, en la segunda mitad del año.