Coches Eléctricos En plena operación salida, llenar el depósito de gasolina o diésel va a costar más de 90 euros A partir de agosto baja la rebaja fiscal aplicada a los combustibles, lo que encarece el repostaje unos 6 céntimos por litro. Repostar el coche es más caro desde el 1 de agosto. Rubén Leal 01/08/2026 09:00 Actualizado a 01/08/2026 09:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora El primer fin de semana de agosto llega con una mala noticia para millones de conductores. Desde este sábado, 1 de agosto, repostar gasolina o diésel es más caro por el cambio fiscal aprobado dentro del decreto anticrisis ligado a la tensión energética en Oriente Medio. No se trata solo de una subida de mercado: también cambia la ayuda aplicada al Impuesto sobre Hidrocarburos. Durante julio, la rebaja fiscal fue de 15 céntimos por litro.
En agosto baja a 10 céntimos y en septiembre se reducirá a 5 céntimos, antes de desaparecer en octubre si no hay nuevos cambios. La Agencia Tributaria recoge esa escala dentro del Real Decreto-ley 18/2026, que fija las rebajas temporales del Impuesto sobre Hidrocarburos para gasolina y gasóleo. La consecuencia práctica es sencilla: el conductor va a notar un salto de unos seis céntimos por litro, porque a la menor rebaja del impuesto se suma el efecto del IVA al 21% sobre el precio final. Por varios motivos, repostar es más caro, y lo será más en septiembre y octubre.
Un depósito de diésel ya ronda los 91 euros Con los precios previstos para agosto, el litro de diésel se moverá alrededor de 1,83 euros. En un depósito de 50 litros, eso supone unos 91,5 euros. En gasolina 95, con un precio aproximado de 1,73 euros por litro, llenar el mismo depósito se queda en torno a 86,5 euros. El golpe llega justo cuando más se usa el coche.
El arranque de agosto concentra desplazamientos largos, vacaciones familiares, segundas residencias y viajes por carretera. Para muchos hogares, la subida no será una cifra abstracta: será el primer gasto visible del viaje. Y el problema es que no llega aislada. El precio de los carburantes ya venía subiendo durante julio, presionado por la tensión internacional y el encarecimiento energético.
El decreto permite modular las rebajas si la evolución del IPC de gasolina o gasóleo supera ciertos umbrales, pero la senda general prevista es una retirada progresiva de la ayuda. Coincide con la operación salida más importante. Por qué sube si todavía hay descuento La sensación puede resultar confusa. En agosto sigue existiendo una rebaja fiscal, pero será menor que en julio.
Por eso el precio sube aunque la ayuda no desaparezca del todo. El esquema funciona como una escalera: julio fue el mes con mayor colchón, agosto reduce parte de esa protección, septiembre la reduce aún más y octubre supondría volver al escenario sin rebaja. La Agencia Tributaria detalla que los tipos impositivos aplicables en agosto se calculan conforme al artículo 6 del Real Decreto-ley 18/2026, una vez conocida la evolución del IPC de gasolinas y gasóleos en junio. Para el consumidor, la lectura es mucho más simple: si llena el depósito antes del cambio, ahorra unos euros; si lo hace después, pagará más por la misma cantidad de combustible.
La subida es progresiva, pero se nota. El diésel vuelve a ser el combustible más sensible El gasóleo llega a agosto especialmente tensionado. Es el combustible clave para transporte profesional, reparto, mercancías, maquinaria y buena parte del parque móvil español. Cuando sube el diésel, el impacto no se queda solo en el conductor particular: puede acabar trasladándose a costes logísticos, distribución y precios finales.
El debate fiscal también tiene una segunda capa. España mantiene pendiente la discusión sobre la fiscalidad del diésel y su equiparación con la gasolina dentro de los compromisos europeos , un asunto que vuelve cada vez que suben los precios en los surtidores. Un aviso para los próximos meses Agosto no será el final del problema. Si el calendario fiscal se mantiene, septiembre traerá otra reducción del descuento, y octubre eliminaría por completo la rebaja.
Es decir, el repostaje puede seguir encareciéndose incluso aunque el precio internacional del crudo no dé otro salto fuerte. La operación salida llega así con una pregunta muy concreta para los conductores: cuándo repostar. Puede parecer un detalle menor, pero con depósitos de 50 o 60 litros, unos céntimos por litro ya se traducen en varios euros por viaje. El coche eléctrico no está en el centro de esta noticia, pero el contraste es inevitable.
Cada subida del combustible recuerda por qué muchos conductores empiezan a mirar alternativas electrificadas. No siempre por ecología, sino por algo mucho más inmediato: dejar de depender de un precio que puede cambiar de un día para otro por impuestos, petróleo y geopolítica. Temas Coches Eléctricos