Encuentro con Sector Productivo y Emprendedores durante el Proceso de Consulta de las Reformas Constitucionales Viernes 31 de Julio de 2026 Palabras del Compañero Ovidio Reyes, Presidente del Banco Central de Nicaragua Además de los presentes, hay también personas conectadas a través de un enlace Webex para que participen de este evento, especialmente las personas que viven fuera de Managua. Esta convocatoria fue realizada con el objetivo de presentarles temas de interés Nacional que ustedes ya han estado escuchando a través de los medios y que tienen que ver con las Reformas Electorales y Constitucionales. Se encuentra acompañándonos en este momento, nos están visitando en el Banco Central, el Doctor Gustavo Porras, Presidente de la Asamblea Nacional, y la Comisión que está encargada de realizar este Proceso de Consulta y explicación, y que esta tarde va a realizar el trabajo con este grupo, que está compuesto por representantes de empresas, también por cooperativas y grupos que trabajan en el sector de producción, en el sector de la industria y en el sector pesquero. Así que bienvenidos todos y todas, y esperamos que esta sea una tarde de inspiración y de interés Nacional, que, de hecho, lo es.
Entonces, damos la palabra al Doctor Gustavo Porras, quien hará la presentación. Adelante, por favor, Doctor. Palabras del Doctor Gustavo Porras Cortés Presidente de la Asamblea Nacional Gracias. Buenas tardes a todos y a todas.
Voy a permitirme ponerme de pie para poder hacer esta presentación con mayor tranquilidad…, algunos acostumbramos a hablar caminando. En primer lugar, quiero agradecerles la presencia a todos y a todas, agradecerles la presencia de los diferentes sectores. Veo que hay sectores de diferentes realidades de la economía y diferentes rubros. Hay sector azucarero, hay sector avícola, hay sectores grandes, hay sectores medianos y pequeños; todos.
Porque lo que nos une, en general, es la producción y el hecho de que somos nicaragüenses. Y esto se trata de una Consulta al Pueblo de Nicaragua, a los ciudadanos nicaragüenses. Nosotros, después del 19 de Julio, cuando el Copresidente Daniel Ortega expresó que iba a trabajar con la Asamblea Nacional y que mandataba a la Asamblea Nacional a trabajar leyes que nos garantizaran que las elecciones fueran tranquilas, con Seguridad y con Estabilidad, nos dimos a esa tarea. Porque ustedes recordarán que una cosa es lo que se dice y otra cosa es lo que los medios con determinados intereses transmiten.
Ustedes recordarán que el Comandante Daniel dijo claramente: “No habrán elecciones que permitan que los que están agazapados regresen a destruir lo que hemos construido, que permitan que entren a tomar el Gobierno, a tomar el poder y a trastocar toda una realidad que venimos construyendo todos”. Y dijo: “Vamos a discutir con la Asamblea Nacional; le mandamos a la Asamblea Nacional a que prepare leyes para poner un muro, un bloque, a esos sectores que están agazapados”. Evidentemente, la interpretación es clara. Como en cualquier país, lo que tiene que haber es una defensa del orden legal, jurídico y constitucional en ese país, cualquiera que sea el país y eso lo sabemos todos.
Otra cosa es que tengamos pensamientos políticos diferentes. Uno tenga un pensamiento y otro tenga otro. Pero la realidad del país es la misma, independientemente de nuestros pensamientos. La realidad del país y la historia del país son las mismas, independientemente de lo que nosotros queramos o quisiéramos y eso es así.
Entonces, nos dimos a esa tarea y los Compañeros de la Comisión Especial Constitucional, que ustedes pueden ver y a quienes voy a presentar. Está la Compañera Arling Alonso, que es la Primera Vicepresidenta. También tenemos a la Compañera Amada Pineda, que es la Segunda Vicepresidenta. Tenemos a la amiga María Haydee Osuna, que es la Tercera Vicepresidenta.
Por allá tenemos a Loria Dixon, que es la Primera Secretaria de la Asamblea. Está el Doctor Wilfredo Navarro, que es el Segundo Secretario. Y el amigo Alejandro Medina Ferretti, que es el Tercer Secretario. Tenemos dos Presidentes de comisión: la Doctora María Auxiliadora Martínez, que es la Presidenta de la Comisión de Justicia, y el Doctor Wálmaro Gutiérrez, que es el Presidente de la Comisión Económica.
Por aquí tenemos a los tres Jefes de las tres Bancadas que hay en la Asamblea: el Doctor Edwin Castro, que es Jefe de la Bancada del Frente Sandinista; el amigo Lester Flores, que es el Jefe de la Bancada Liberal Constitucionalista; y el amigo Mario Asensio, que es Jefe de la Bancada Independiente Democrática. Por parte del Gobierno, tenemos al Compañero Laureano Ortega, Asesor de la Presidencia. Tenemos a nuestro anfitrión, el Presidente del Banco Central. Tenemos a Erwin Ramírez, que es el Ministro de Fomento, Industria y Comercio, y a Frania Peralta, que es la Ministra del Ministerio de Emprendimientos, esos somos los que estamos aquí.
Les decía que nosotros nos dimos a la tarea, como comisión, primero de revisar la historia relacionada con la actualidad y relacionada con lo que dijo el Comandante. Y, después de eso, identificar puntos que pudieran servir como bases políticas para preparar una Ley de Reforma Constitucional y cumplir con el mandato. Entonces, como pueden ver ustedes aquí, voy a leer lo que aparece al frente. La Ley de Reforma está montada sobre tres pilares fundamentales que nos deben unir a todos: Estabilidad, Seguridad y Paz; esos son los tres pilares.
Ahora, esos tres pilares, articulados e instrumentados por todos nosotros, tienen un objetivo central. Un objetivo central que el Comandante Ortega, la Compañera Rosario, el Gobierno, el Frente Sandinista y todos los que estamos en este barco, todos los nicaragüenses, debemos de buscarlo y el objetivo central es derrotar la pobreza. Es la lucha contra la pobreza la que nos une a todos: grandes, medianos y pequeños; verdes, rojos, rojo y negro, azul o de cualquier color; cualquiera que sea nuestro pensamiento o nuestra creencia religiosa. Lo que nos une, esencialmente, es que somos nicaragüenses.
En segundo lugar, otro objetivo que nos une a todos es derrotar la pobreza. Entonces, cuando discutimos eso, vimos que era esencial. Vamos a buscar cómo, si queremos alcanzar el objetivo de derrotar la pobreza, necesitamos hacer una Ley de Reforma que preserve la Estabilidad, la Seguridad y la Paz, ese es el centro de esto. Entonces, nos vimos en la necesidad de comenzar a identificar todo lo que estaba saliendo.
Porque, a veces, entre tantas redes, tanta información y todo lo que se decía: que no habría elecciones, que había que reunir a la OEA y que la Democracia se iba a perder... Nosotros comenzamos a ver cuál es la historia de nuestro país. Porque, independientemente del pensamiento de cualquiera de nosotros, ahí están las evidencias, está en los documentos, está la historia de nuestro país. Y lo primero que identificamos es la realidad de nuestro país.
Todos los que estamos aquí sabemos, aunque a unos nos dé una reacción y a otros les dé otra, que en 1856, mucho antes de esto, casi cien años antes, vino William Walker y se hizo Presidente de Nicaragua. Mayor expresión de injerencismo no puede haber. Ahora, puede ser que a mí no me guste oír eso o puede ser que me guste saberlo, pero es una realidad que no podemos permitir que se repita. Eso provocó una guerra y dio lugar a que surgieran figuras que todos nosotros estudiamos, como Andrés Castro.
En las fiestas patrias y en las veladas, uno quería ser Andrés Castro y otros querían ser los filibusteros, esa es una realidad. Pero lo más importante es que estemos claros que los nicaragüenses reaccionamos, hace casi 150 o 200 años, de esa forma. Incluso, cuando nos unimos y logramos unir a los centro-americanos para derrotar la idea expansionista de Walker, esa es una realidad. Después vino la historia y llegó la historia de la Revolución Liberal, que creo que fue importantísima en la historia nicaragüense y que, además, chocó con la expansión natural del imperialismo de los Estados Unidos y en 1909 a Zelaya lo sacan con la Nota Knox.
También lo sabemos, porque ahí está la historia; ahí está la Nota Knox, que se conserva en la biblioteca y en los pasillos de las Instituciones norteamericanas, y existió. También existió quien se erigió como defensor en contra de la intervención norteamericana, que es el General Benjamín Zeledón, son realidades. Pero, dentro de esas realidades, hay una que está relacionada con el tema que nos asiste y que es el que tenemos que ver nosotros: ¿qué pasa con las elecciones? Hay una realidad, y es que en 1928 pidieron la intervención norteamericana.
Vinieron, pusieron marines al frente de cada cantón electoral y se nombró como Presidente del Consejo Nacional Electoral de Nicaragua al brigadier General Frank Ross McCoy. Era un norteamericano, un General al que pusieron al frente del Consejo. Como les digo, puede ser que alguien diga: “Sí, está bien, porque esa era la única forma de poner orden”, o puede ser que alguien diga: “No me cabe esa idea”. Pero, bueno, esa es una realidad.
Y, cinco años antes, se había aprobado una ley que se llama Ley Dodds, la cual establecía cómo desarrollar el bipartidismo en Nicaragua. La Ley Dodds es una ley de 1923 y esa es la Gaceta, porque se trata de evidenciar los hechos, no de buscar argumentos falsos. Entonces, esa es la Gaceta de la ley electoral elaborada por este académico norteamericano, el señor Dodds, quien fue enviado por el Gobierno de los Estados Unidos, por el Presidente y por el Departamento de Estado, y contratado por el Presidente de Nicaragua en ese tiempo, Adolfo Díaz, para trabajar en la elaboración de esta ley electoral. Ahora, esos eran otros tiempos.
Sí, eran otros tiempos, hace cien años. Hace cien años, la mujer no tenía derecho a votar. Ahí dice en el Artículo segundo, señala claramente: “El derecho del sufragio pertenece solamente a los varones nicaragüenses de 21 años o más”. Es decir, desde ahí esa democracia determinaba que la población votante era el 50% o menos de la población adulta, porque la mitad de los ciudadanos nicaragüenses eran mujeres y la otra mitad eran varones.
Pero no se trataba únicamente de los varones, sino de los mayores de 21 años. Y, hasta hace veinte años, nuestra pirámide poblacional nos determinaba que el 60% de los nicaragüenses eran los menores de 20 años. ¿Qué quiere decir eso? Que, de la mitad de la población que existía, le quitabas el 60% y solamente quedaba un 40%. Pero, además, existían otras condiciones para ejercer el derecho al voto.
Y decían: “Bueno, podes votar, aunque tengas 21 años, pero tienes que saber leer y escribir y, además, tienes que ser casado”. De esa manera se iban reduciendo las posibilidades, esa era la democracia de aquel tiempo. Gracias a Dios, ahora las mujeres son ciudadanas nicaragüenses con derecho a votar. Sin embargo, para que vean que eso era lo que se establecía, se tenía una población bastante reducida.
Porque, si se imaginan el índice de analfabetismo de aquella época, habría sido enorme. Si ahora lo hemos reducido y, si mal no recuerdo, en 1979 lo encontramos cerca del 60%, entonces, en aquel tiempo, el índice de analfabetismo habría sido mucho mayor. Entonces, ¿qué quiere decir eso? Esa era la condición.
Nosotros solo estamos mostrando lo que existía. Después de esta ley, la cual sirvió para llevar adelante las elecciones de 1928, porque esta es la ley de 1923, le hicieron, como decimos popularmente, una “chajineada” y salió una Ley que se llamó Ley McCoy, cuyo contenido señala lo que está ahí y que, tal vez, podríamos ampliar un poco más para ver el párrafo completo. El Presidente de la República, en vista de que la Corte Suprema de Justicia, por acuerdo del 17 del corriente mes, ha nombrado, en sustitución del señor Doctor Don Joaquín Gómez, quien elevó su renuncia, al señor General Frank Ross McCoy, Presidente del Consejo Nacional de Elecciones, y que este alto funcionario, designado en ese carácter por el señor Presidente de los Estados Unidos, ha sido elegido para dirigir el acto electoral de 1928, de Autoridades Supremas, conforme a lo convenido para poner término a la guerra civil en Nicaragua. Ahí está la realidad.
Pero han pasado cien años y, después de eso, ocurrió mucho. Han pasado muchos años y muchas generaciones de nicaragüenses. Después vinieron las elecciones de 1930 y de 1932, toda la intervención y todo lo relacionado con ese período. Estamos hablando de 1928, de todo lo ocurrido después de 1927, del Pacto del Espino Negro, de Stimson y ya está Sandino, que también es otra realidad que, queramos o no, ningún nicaragüense puede olvidar, por su posición antiimperialista, de Dignidad y de defensa de la Soberanía, es una realidad.
Entonces, cuando estudiamos todo esto, nos preguntamos ¿dónde estamos ahora? Después de tantos cambios, después de la guerra y de todo lo que hemos pasado, como ustedes saben, nos trasladamos a nuestros tiempos actuales. Y llegamos al Artículo 1 de nuestra Constitución. Todos estos años, estos 47 años que han transcurrido después de la Revolución Sandinista, todos esos años de guerra contra el instrumento de la política norteamericana que fueron los contras, y toda esa etapa del neoliberalismo, nos conducen a este Artículo 1 de la Constitución.
A mí me encanta, puede ser que a alguien no le guste, pero así es. Ese es el Artículo 1 de la Constitución. Porque así son las leyes y así es el orden jurídico. Puede ser que a mí me guste pasarme el semáforo en rojo porque voy rápido; la ley dice que, si me lo paso, me multan y me detienen.
Entonces, el Artículo 1 dice: La Independencia, la Soberanía, la Auto-determinación Nacional, la Seguridad y la Paz son derechos irrenunciables del Pueblo y fundamentos de la nación nicaragüense. Toda injerencia extranjera en los asuntos internos de Nicaragua o cualquier intento de menoscabar esos derechos, atenta contra la vida del Pueblo. Es deber de todos los nicaragüenses preservar y defender estos derechos. Por consiguiente, todos aquellos o aquellas que atenten o hayan atentado contra estos sagrados derechos del Pueblo nicaragüense serán considerados traidor a la Patria.
Este Artículo, que ya quedó redactado así en nuestra Constitución, creo que es una de las últimas en incorporar este concepto. Me puse a revisar las constituciones de otros países y, en todas, incluso en las de aquellos países que son considerados ejemplos de Democracia, se hace referencia a quienes son considerados traidores a la Patria, solamente nosotros no lo habíamos incorporado. Quedaron incorporados en el Artículo 1 todos los elementos centrales que debemos respetar. Sobre esta realidad es que decimos que nuestra guía es cumplir con este Artículo 1, cumplir con los tres conceptos de Estabilidad, Seguridad y Paz, y que esto nos va a permitir continuar, de manera exitosa, la lucha contra la pobreza.
Entonces, de ahí surgieron seis conceptos, que son los conceptos que nos están guiando para elaborar la Ley de Reforma. El primer concepto es: “No podrán"”. Se parece a la frase “No pudieron ni podrán”, pero aquí estamos hablando de que no podrán participar en las elecciones. Es decir, es el concepto que debe dejar claro a todo el mundo que sí van a haber elecciones.
Pero, como dijo el Comandante, no son elecciones para que se metan por ahí a destruir lo que hemos venido construyendo. Van a ser elecciones Limpias, Libres y Transparentes, del Pueblo nicaragüense para el Pueblo nicaragüense, sin injerencia extranjera. Pero no podrán hacerlo los golpistas, porque no tiene sentido. No podrán hacerlo los traidores a la Patria, porque no tiene sentido, no tiene lógica.
No podrán hacerlo quienes incurran o hayan incurrido en actos que menoscaben la Independencia, la Soberanía y la Autodeterminación de Nicaragua. Es decir, quienes hayan afectado el Artículo 1 de nuestra Constitución, el primer principio. Y no podrán hacerlo quienes hayan violentado o violenten cualquier otro Principio Fundamental de la Constitución. Ese es el concepto que refiere al “No Podrán”.
Estaba leyendo que un Presidente suramericano, recientemente, estaba dictando una ley, y ahí lo tienen, en Argentina. No podrán entrar a Argentina aquellos que hablen mal de Argentina, y tienen su derecho a hacerlo; pero, además, sacarán de Argentina a aquellos que hablen mal de Argentina. También tienen ese derecho. Nosotros lo que decimos es que en nuestras elecciones no podrán hacerlo quienes se encuentren dentro de las situaciones contempladas en el párrafo completo que se está proponiendo.
El cual señala: No podrán las y los que incurran o hayan incurrido en actos que menoscaben la Inde-pendencia, la Soberanía y la Autodeterminación de Nicaragua, inciten o promuevan la injerencia extranjera, pidan intervención militar, se organicen con financiamiento del extranjero, propongan, gestionen o respalden bloqueos económicos, comerciales o financieros y sanciones contra el Estado de Nicaragua, sus Instituciones y sus ciudadanos. Eso está clarísimo. No puede ser que una persona participe en una elección levantando la bandera y diciendo que está pidiendo una intervención militar. No tiene sentido en Nicaragua.
En Nicaragua, menos; pero no tiene sentido ni se permite en ninguna parte del mundo. Para que estemos claros. Ese es el primer punto: “No podrán”, después vamos al segundo. El segundo elemento es la “Estabilidad”.
Es decir, nosotros necesitamos Estabilidad. Yo sé cómo los sectores económicos y productivos, en general, se ponían a pensar mucho, antes más que ahora, en la inestabilidad que traía consigo cada Proceso electoral, cada año electoral o cada período preelectoral. ¿Por qué? Porque eso tiene vaivenes en muchas cosas: en la Estabilidad, en los mercados y en muchos otros aspectos, ustedes lo saben mejor. Pero es cierto, nosotros necesitamos Estabilidad.
Necesitamos mantenerla a lo largo del tiempo y en los tiempos políticos. Ustedes mismos siempre han planteado que necesitamos a qué atenernos en los aspectos impositivos, necesitamos a qué atenernos en los aspectos cambiarios y en cada uno de los ámbitos relacionados con el desarrollo del país. También necesitamos a qué atenernos en los tiempos electorales y en los tiempos políticos. ¿Qué revisamos? Hay países que tienen períodos de diez años y otros que tienen períodos de siete años.
Bastantes países tienen períodos de siete años. En América Latina, la mayoría de los países establecen períodos de seis y cinco años. Nosotros mismos hemos venido modificando esos períodos. Tuvimos cinco años, pasamos a seis años y ahora la propuesta es establecer períodos de siete años.
Hay países que tienen períodos de cuatro años y que están pensando cuatro años más cuatro años. Y, últimamente, he escuchado quienes dicen “cuatro veces cuatro”. Entonces, nosotros creemos que, en Nicaragua, siete años es un buen período. Y cuando digo que nosotros creemos, me refiero a que esta es una propuesta que estamos presentando y exponiendo ante todo el país y ante todos los nicaragüenses.
Con ustedes, este es el cuarto encuentro, tenemos más o menos el complimiento de treinta encuentros. Muchos de estos encuentros serán presenciales y virtuales. Pero, en definitiva, el planteamiento es que el período establecido en la Constitución Política de la República de Nicaragua para los cargos de elección popular y para los cargos de elección o ratificación por la Asamblea sea de siete años. Eso nos daría Estabilidad para la lucha contra la pobreza, pero necesitamos también Cohesión y Seguridad.
Por eso decimos: Estabilidad, Seguridad y Paz. “Cohesión y Seguridad”. Entonces, lo planteamos de la siguiente manera: no solamente los cargos de elección popular o los designados por el Presidente tendrían períodos de siete años, sino que, por mero derecho constitucional, también se reformarían las leyes correspondientes al Ejército y a la Policía, para dejar claramente establecido que los períodos de nombramiento del Comandante en Jefe de las Fuerzas Militares del Ejército de Nicaragua y de los Jefes de las Fuerzas Policiales de la República de Nicaragua serán de siete años. Entonces, cohesionamos todos los elementos. Es decir, tenemos los cargos de elección popular, los designados por el Presidente y aquellos que son elegidos o ratificados por la Asamblea, estamos hablando de entre 16 y 20 cargos con períodos de siete años.
Asimismo, se reformarían tanto las leyes de organización militar como las de organización policial., de tal forma que quede cohesionado el concepto. Después de eso, viene un concepto al que llamamos “Garantía de nuestra Democracia Electoral”. Utilizamos el concepto de Democracia Electoral porque la idea de Democracia que nosotros manejamos, que tenemos y que creo es aceptado por la mayoría del Pueblo nicaragüense: Es que la Democracia va más allá de las elecciones; la Democracia es tener oportunidades, más allá de las elecciones. Por eso aquí hablamos de Democracia electoral.
Pero, para nosotros, también es Democracia haber logrado, en la lucha contra la pobreza, contar con carreteras de buena calidad para llegar a Bilwi, a Bluefields. Eso es parte de la Democracia, porque no puede existir una Democracia para el Pacífico y el Caribe que hay vean ellos. La Democracia va mucho más allá del concepto de elección. La Democracia es tener la Seguridad de que voy a acudir a un hospital, como el Vélez Paiz, puede ser que alguien no lo conozca, pero es un hospital de primer nivel donde se procura que se atienda al Pueblo nicaragüense sin que le cobren ni un centavo.
Eso es parte de la Democracia. También es Democracia que no te saquen a los chavalos de la escuela cuando no tenías para pagar. También es Democracia haber ampliado la cobertura de la energía eléctrica al 99.5%, claro hay gente que no reconoce, pero esto es parte de la Democracia. También es Democracia tener como moverte con 2.50 de un pasaje de un Managua o teniendo un bus aceptable, esa es parte de la Democracia, esa es una realidad.
Claro que todavía falta mucho por hacer, pero ese es precisamente el objetivo: la lucha contra la pobreza. Entonces, ¿quién garantiza eso? La Democracia Electoral, el encargado de hacerlo es el Consejo Supremo Electoral. Aquí aparecen los Artículos que en la Ley de Reforma se adecuarían para darle la fuerza al Consejo Supremo Electoral y permitirle aplicar las reformas que ya les he mencionado; que apliquen la Estabilidad, que apliquen la Seguridad y la Paz.
Entonces, son tres incisos que se reforman en el Artículo 152. Organizar y dirigir las Elecciones Generales, Municipales y Regionales cada siete años, en el año electoral que corresponde. Es decir, si allá hablamos que los períodos de los cargos de elección son de siete años, el Consejo tiene la obligación de organizar y dirigir las Elecciones cada siete años. Entonces van a haber Elecciones.
Pero, además, van a haber, como ha sido así durante todos estos años: tres Elecciones. Un año se realizan las nacionales; al año siguiente, las municipales; y, al tercer año, las regionales. Son tres Elecciones y el Consejo tiene la obligación de garantizarlas. Después, en el numeral 12 de ese Artículo, se establece la facultad que se le otorga al Consejo para garantizar lo que ya habíamos hablado sobre la Independencia y la Auto-determinación.
Se agrega: “No otorgar personalidad jurídica a partidos políticos constituidos con financiamiento extranjero o cuando alguno de sus directivos haya violentado los Principios Fundamentales de la Constitución Política”. Esa es una facultad de Consejo, no estaba establecida, ahora se establece: “El Consejo tiene la facultad de no otorgarla...”. Porque solo decía: “Otorgar o denegar la personalidad jurídica a los partidos políticos”. Eso era lo único que decía.
Ahora se trata de un mandato expreso: otorgar la Personalidad Jurídica a quien cumpla la ley y no otorgarla a los partidos políticos constituidos con rialitos extranjeros. Está claro. Nadie apuesta para perder, si alguien viene a financiar la constitución de un partido o a aportar con riales del extranjero, está apostando a algo que no podemos permitir, es tan simple como eso. Después, se establece cancelar la personalidad jurídica del partido cuando alguno de sus directivos o candidatos reciba financiamiento extranjero o haya violado dichos principios.
Yo me pregunto: ¿habrá algún país que no tenga estos conceptos en sus leyes? Creo que no existe, no pasas de “jon” no pasas de arranque, vos vas a cualquier de esos países que se presentan como modelos de la Democracia occidental perfecta y decís: “Voy a hacer el partido de los migrantes”, aquí nos vamos a juntar. No es cierto, eso no existe. Nosotros decimos que el que es bueno para el ganso es bueno para la gansa.
Nosotros también tenemos que dejar definidos nuestros criterios para los nicaragüenses. Entonces, no puede haber nada que esté relacionado con un financiamiento extranjero. Además, se le da la facultad al Consejo, contenida en el numeral 14, de verificar e imponer las sanciones correspondientes a todo candidato, funcionario del Órgano Electoral e integrantes de las Juntas Directivas de los partidos políticos que incurran o hayan incurrido en actos que menoscaben la Independencia, la Soberanía y la Autodeterminación de Nicaragua. Y ahí volvemos al párrafo que ya les había leído.