La carrera por la inversión cambió: esto es lo que Colombia debe hacer para no quedarse atrás

La carrera por la inversión cambió: esto es lo que Colombia debe hacer para no quedarse atrás

Bloomberg Línea — La capacidad de atraer inversión productiva dependerá cada vez más de factores como la productividad laboral, el acceso a energía competitiva, los costos de capital y construcción, la disponibilidad de proveedores y la velocidad para ejecutar proyectos, de acuerdo con el informe Catalyzing Competitiveness: Where Investment Happens and Why, elaborado por el McKinsey Global Institute. El estudio plantea que estos elementos son determinantes para competir por una mayor participación en los flujos globales de inversión. El documento propone utilizar la inversión productiva como una medida de la competitividad de los países. Según el análisis, las empresas concentran sus inversiones en aquellos mercados donde consideran que tienen mejores condiciones para operar, crecer y obtener retornos, por lo que la capacidad de movilizar inversión y atraer capital constituye una señal sobre la competitividad presente y futura de una economía. “El informe no realiza un diagnóstico específico de Colombia”, dice el documento. “Sin embargo, los factores que identifica permiten enriquecer la conversación nacional sobre competitividad y formular una pregunta concreta: ¿qué debe fortalecer Colombia para convertirse en una alternativa más atractiva para la inversión productiva mundial?”.

El estudio también analiza cómo se distribuye la inversión productiva entre las principales economías. En 2024, China registró US$5,9 billones en inversión productiva bruta, equivalentes al 31% de su PIB, mientras que Estados Unidos alcanzó US$5,1 billones (17% del PIB) y la Unión Europea US$3,1 billones (cerca del 16% del PIB). No obstante, advierte que un mayor volumen de inversión no garantiza necesariamente mejores retornos económicos. Para identificar qué factores explican las decisiones de inversión, McKinsey analizó diez industrias estratégicas, entre ellas energía nuclear, energía solar, semiconductores, baterías, centros de datos, manufactura farmacéutica e investigación y desarrollo.

El análisis concluye que, además de los costos de construcción, capital, mano de obra, energía y materiales, influyen la productividad, la existencia de proveedores especializados, la política industrial y los tiempos requeridos para diseñar, aprobar y poner en marcha un proyecto. Uno de los principales hallazgos del informe es el papel de la velocidad de ejecución. “El tiempo no es solamente un asunto operativo: puede cambiar por completo la viabilidad económica de una inversión”, afirma el estudio. Además, señala que, a medida que se acortan los ciclos de innovación, “la capacidad de ejecutar rápidamente adquiere mayor importancia”. En el caso de Colombia, el informe indica que la discusión sobre atracción de inversión debería considerar de manera integral factores como la productividad de la mano de obra, el acceso confiable y competitivo a la energía, los costos de capital y construcción, la disponibilidad de materiales y proveedores, la claridad de las reglas y la capacidad para ejecutar proyectos dentro de los tiempos que exige el mercado.