Una planta de baterías consolida a este país como la mayor amenaza al sector de la automoción español, a solo 14 kilómetros de distancia

Una planta de baterías consolida a este país como la mayor amenaza al sector de la automoción español, a solo 14 kilómetros de distancia

Coches Eléctricos Una planta de baterías consolida a este país como la mayor amenaza al sector de la automoción español, a solo 14 kilómetros de distancia Costes competitivos, logística y baterías impulsan el crecimiento de un competidor muy fuerte y n una estrategia industrial cada vez más ambiciosa. La nueva planta marroquí de baterías aspira a abastecer a los fabricantes de vehículos eléctricos del mercado europeo. Gemini Gonzalo García 01/08/2026 14:00 Actualizado a 01/08/2026 14:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora Durante décadas España ha sido una de las grandes potencias europeas en fabricación de automóviles. Sin embargo, el rápido desarrollo industrial de Marruecos está modificando el equilibrio del sector. El país norteafricano no solo ha consolidado una potente industria de ensamblaje de vehículos, sino que ya ha comenzado a fabricar baterías para coches eléctricos, uno de los componentes más estratégicos de la nueva movilidad. Las baterías de Gotion High-Tech, participada por el Grupo Volkswagen, se producirán en la nueva planta de Marruecos.

La batería, el gran salto industrial La transición hacia el coche eléctrico está modificando profundamente el mapa industrial europeo. La fabricación de baterías se ha convertido en un elemento estratégico porque concentra buena parte del valor añadido del vehículo. En este escenario, Marruecos aspira a convertirse en una plataforma industrial para abastecer tanto a Europa como a África, apoyándose en menores costes de producción y en una regulación más flexible para atraer inversiones internacionales. La evolución preocupa a buena parte del sector porque Marruecos está construyendo un ecosistema industrial cada vez más completo, capaz de atraer inversiones internacionales gracias a unos costes laborales más reducidos, una posición geográfica privilegiada y una política industrial muy enfocada en la automoción.

El mayor avance de Marruecos llega con la puesta en marcha de su primera fábrica de baterías de alta capacidad para vehículos eléctricos, ubicada en Kenitra y promovida por la compañía china Gotion High-Tech, participada por el Grupo Volkswagen. La planta ya habría iniciado la producción de celdas en fase de pruebas, convirtiendo a Marruecos en el primer fabricante africano de baterías para coches eléctricos. La inversión ronda los 3.200 millones de euros y el complejo prevé generar alrededor de 3.000 empleos directos. Su producción abastecerá inicialmente a Stellantis y también servirá para cubrir parte de la demanda europea de Volkswagen.

Mientras tanto, España continúa desarrollando sus dos grandes proyectos industriales: la gigafactoría de PowerCo (Volkswagen) en Sagunto y la planta impulsada por Stellantis junto a CATL en Zaragoza. Ambas instalaciones supondrán un importante impulso para la industria nacional, aunque todavía no han iniciado la fabricación comercial de baterías. Una estrategia que comenzó hace años El éxito de Marruecos no responde a una decisión reciente. El país lleva casi una década desarrollando una estrategia para convertirse en un polo industrial del automóvil.

Actualmente alberga grandes plantas de Renault en Tánger y Casablanca, además de la factoría de Stellantis en Kenitra. A ello se suma una potente red logística apoyada por los puertos de Tánger Med y Nador Med, considerados dos de los principales centros de exportación del Mediterráneo para vehículos y componentes. Esta infraestructura permite enviar automóviles a Europa con tiempos de transporte muy reducidos y unos costes competitivos. Otro de los factores que explican el atractivo de Marruecos es el coste de producción.

Los salarios industriales siguen siendo significativamente inferiores a los europeos, lo que reduce el coste final de fabricación. A ello se añade la disponibilidad de energía renovable competitiva y el acceso a recursos minerales esenciales para las baterías, especialmente fosfatos, de los que Marruecos es uno de los mayores productores mundiales. Precisamente esta disponibilidad de materias primas ha favorecido la llegada de empresas asiáticas vinculadas a toda la cadena de valor del vehículo eléctrico. La planta de Sagunto fabricará las nuevas baterías de celda unificada que Volkswagen y PowerCo.

Las fortalezas de España frente a Marruecos Pese al crecimiento marroquí, España continúa siendo uno de los principales fabricantes europeos de automóviles y dispone de una extensa red de plantas pertenecientes a grupos como Volkswagen, Stellantis, Renault, Mercedes-Benz, Ford o Iveco. Además, las inversiones previstas en gigafactorías de baterías y la llegada de nuevos proyectos industriales permitirán reforzar la cadena de suministro nacional durante los próximos años. La experiencia acumulada, la elevada cualificación de la mano de obra y la pertenencia al mercado único europeo siguen siendo ventajas competitivas importantes frente a otros países. Temas Coches Eléctricos