Coches Eléctricos El mejor coche eléctrico del mundo es europeo, no chino, y su segunda generación tiene más potencia y más autonomía El lujo no entiende de crisis, pero puede que sí de modas. El Spectre ha sido un éxito en su primera generación y ahora aborda una segunda etapa cargado de novedades importantes. Los detalles lo delatan, estamos hablando del Rolls-Royce Spectre. Javier Gómara 02/08/2026 12:30 Actualizado a 02/08/2026 12:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora La firma de Goodwood ha presentado oficialmente el Spectre Series II, la primera gran actualización de ingeniería para su supercupé de cero emisiones. Concebido sobre la arquitectura de aluminio propia de la marca, el autodefinido como mejor coche eléctrico del mundo no modifica sus principios de refinamiento absoluto, pero introduce ajustes significativos en el tren motriz y en la densidad química del paquete de baterías. La revisión técnica responde a la voluntad de optimizar la eficiencia y ofrecer un nivel de respuesta todavía más inmediato.
El desarrollo de esta segunda serie introduce mejoras clave en la gestión térmica y en el rendimiento de los motores eléctricos. Con estos cambios, Rolls-Royce incrementa la autonomía del Spectre e incrementa la entrega de fuerza máxima. Además, la gama mantiene la variante deportiva Black Badge Spectre Series II, que se consolida como el automóvil de producción más potente fabricado por la firma británica en toda su trayectoria. A pesar del éxito de la primera generación, los británicos se han echado atrás en su idea de convertirse en una marca 100% eléctrica para 2030.
Batería optimizada: hasta 628 kilómetros de autonomía y cargas un 14% más rápidas Aunque sus clientes no son los más viajeros, el nuevo Spectre ofrece más autonomía y rendimiento de carga. El núcleo de la actualización técnica reside en la reingeniería aplicada a las celdas de la batería de iones de litio. Gracias a la aplicación de tecnologías de última generación, la autonomía homologada bajo el ciclo WLTP se incrementa en hasta un 18%, alcanzando una cifra total de 628 kilómetros con una sola carga. Esta ganancia en alcance extiende el radio de acción del cupé sin necesidad de alterar las dimensiones de la batería instalada en el suelo del coche.
En el apartado de suministro eléctrico, los tiempos de reposición de energía se han reducido en hasta un 14%. Acoplado a una estación de carga rápida en corriente continua a una potencia de 195 kW, el Spectre Series II puede recuperar del 10% al 80% de la capacidad del paquete de baterías en 28 minutos. Rolls-Royce asegura que sus clientes hacen de media unos 6.400 kilómetros al año con sus Spectre, aunque existen casos de hasta 50.000 kilómetros en dos años. Incremento de potencia y 1.100 Nm de par motor en la versión Black Badge Rolls-Royce representa el lujo sobre cuatro ruedas.
El esquema de propulsión sigue confiando en dos motores síncronos de excitación independiente (SSM), distribuidos en un motor delantero de 190 kW y uno trasero de 360 kW. En la versión estándar del Spectre Series II, los ingenieros de la marca han recalibrado la entrega para ofrecer una potencia total de 442 kW, acompañados por un par motor que se eleva hasta los 1.015 Nm. Esta configuración permite acelerar de 0 a 100 km/h en 4,5 segundos. Por su parte, la variante de alto rendimiento sube de nivel mediante la gestión electrónica del sistema.
El Spectre Black Badge alcanza los 500 kW de potencia (680 CV) con la activación del programa de conducción Infinity Mode. A esto se suma un par motor de 1.100 Nm, que permite impulsar las más de 2,5 toneladas de peso del Spectre II hasta los 100 kilómetros por hora, saliendo desde parado, en apenas 4,3 segundos. Un precio que asusta Minimos retoques en el diseño, aunque sí hay nuevos juegos de llantas de 22 y 23 pulgadas. Hablar de dinero es grosero para Rolls-Royce, pero llegado el momento tendremos que pasar por caja.
Es entonces cuando los clientes del Spectre se dan cuenta que tienen que abonar unos 450.000 euros como mínimo, aunque esa cifra puede crecer considerablemente teniendo en cuenta el infinito paquete de opcionales y elementos de personalización que los de Goodwood ofrecen. La versión Black Edge supera la barrera de los 500.000 euros. A pesar de sus tarifas comerciales, el Spectre ha sido un éxito de ventas. Es, tras el Cullinan, el coche más vendido de la compañía, el primero en Europa, a pesar de su corta edad.
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