Ferran, pájaro en mano

Ferran, pájaro en mano

El Barça lo tiene claro con Ferran Torres: no quiere venderlo salvo que él lo pida. Y en caso de que lo pida y acceda a traspasarlo (que no todos los clubs aceptan vender a sus cracks aunque lo soliciten con educación), le pondrá un precio potente que el interesado deberá satisfacer. No es para menos, dado el rendimiento del valenciano, especialmente las dos últimas temporadas en que ha marcado 19 y 21 goles, respectivamente. Además, ahora es el punta de moda tras el tanto que le dio a España el Mundial.

El PSG está moviéndose para convencer a Ferran. Ha traspasado a Gonçalo Ramos al Milan por 75 millones y Torres encajaría como un guante en el estilo intenso de Luis Enrique. Aunque le quede sólo un año de contrato, todo eso tiene un valor y, por tanto, un precio muy alto. Y lo tiene porque un jugador, y más un delantero, puede desequilibrar un partido decisivo, una eliminatoria o una final con una acción puntual como demostró Ferran en la prórroga contra Argentina.

Le quede un año de contrato o le queden cinco. En el fútbol no se puede pensar más allá de la temporada en curso porque si no te va bien, el entorno te devora. Que le pregunten a Xabi Alonso y a Arbeloa. Por ese motivo, si el jugador pide que lo vendan, Laporta, Deco y Flick deberán planteárselo pero sabiendo que su valor de mercado es muy alto y que si lo dejan salir tendrán que acertar con el sustituto.

Todo ello sabiendo que ya existe el enorme hueco dejado por Lewandowski, que fichar a Julián no pinta fácil y que no hay muchos ‘nueves’ de nivel Barça en el mercado. A veces, más vale pájaro en mano.