No solo sin emisiones, así reduce Mercedes el impacto ambiental de sus coches eléctricos desde la fábrica

No solo sin emisiones, así reduce Mercedes el impacto ambiental de sus coches eléctricos desde la fábrica

Coches Eléctricos No solo sin emisiones, así reduce Mercedes el impacto ambiental de sus coches eléctricos desde la fábrica La marca aplica el enfoque respetuoso con el medio ambiente desde el diseño del nuevo Clase C hasta el final de su vida útil. El Mercedes Clase C se produce en una fábrica que utiliza energía solar. Híbridos y Eléctricos 02/08/2026 11:45 Actualizado a 02/08/2026 11:45 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora Mercedes-Benz ha lanzado ya el nuevo Clase C, una berlina eléctrica con la que quiere demostrar que su proceso de electrificación no se limita a sustituir el motor de combustión por un sistema eléctrico, sino que implica una revisión completa de todo su proceso de fabricación, los materiales empleados y la eficiencia energética para reducir el impacto ambiental del vehículo durante toda su vida útil. Según la compañía, el nuevo Clase C eléctrico logra reducir en dos tercios su huella de carbono respecto al actual modelo con motor de combustión, un dato certificado mediante el análisis ambiental 360° verificado por auditores independientes. Muchos elementos son reciclados. Desde el propio diseño Esta reducción del impacto ambiental comienza desde las primeras fases de desarrollo.

Mercedes ha aplicado el concepto “Design for Environment”, que integra criterios como la eficiencia en el uso de materiales, la reciclabilidad y el empleo de materias primas secundarias desde la fase de diseño. Además, junto a sus proveedores, la compañía ha trabajado para reducir las emisiones asociadas a la cadena de suministro, con una rebaja estimada del 23 % gracias al uso de materiales con menor huella de carbono. Uno de los principales avances se encuentra en el empleo de aluminio y acero reciclados o producidos con energías renovables, ya que aproximadamente dos tercios del aluminio utilizado en el nuevo Clase C eléctrico procede de procesos de electrólisis alimentados con electricidad renovable o de materiales con mayor contenido reciclado. Este aluminio se emplea en elementos como la carrocería, los componentes de dirección, las llantas y la carcasa de la batería.

En el caso del acero, utiliza cerca de 45 kg procedentes de hornos eléctricos alimentados con energía renovable. El uso de materiales reciclados también aumenta de forma significativa respecto al Clase C de combustión, con la proporción de materiales secundarios en los plásticos termoplásticos multiplicada por más de cuatro, hasta alcanzar unos 49 kg entre los distintos componentes. Entre ellos destacan el compartimento delantero de carga, fabricado con un 50 % de material reciclado, los revestimientos de los pasos de rueda con un 93 % de contenido reciclado; los soportes del gato elaborados con paragolpes reciclados procedentes de vehículos fuera de uso o los refuerzos de paragolpes, con un 83% de material reciclado. Eficiencia y fabricación Otro de los pilares del Clase C eléctrico es la eficiencia energética.

Tiene una autonomía de hasta 762 kilómetros según el ciclo WLTP y un consumo homologado de entre 14,1 y 18,5 kWh/100 km. Además, la arquitectura eléctrica de 800 voltios le permite realizar recargas rápidas, con la posibilidad de recuperar hasta 325 km de autonomía en 10 minutos. Para reducir el consumo durante la conducción, incorpora una bomba de calor multifuente capaz de aprovechar el calor generado por el sistema eléctrico y la batería, además del aire exterior. Según la marca, este sistema necesita aproximadamente un tercio de la energía que requiere un calefactor eléctrico convencional para proporcionar el mismo nivel de climatización.

También destaca el nuevo sistema de frenado One-Box, que permite que hasta el 99 % de las frenadas se realicen mediante recuperación de energía, con una capacidad máxima de regeneración de hasta 300 kW. La sostenibilidad es un aspecto que también está presente durante la fabricación del vehículo. La berlina se fabrica en la planta húngara de Kecskemét, en la que la marca ha reforzado el uso de energía solar con instalaciones fotovoltaicas que alcanzan una potencia total de 42,3 MW, suficiente para cubrir aproximadamente el 25 % de sus necesidades energéticas anuales. Además, el nuevo taller de pintura incorpora procesos optimizados que reducen el consumo energético un 20 % y las emisiones de carbono alrededor de un 80 % respecto a la instalación anterior.

Por último, como parte de su apuesta por una movilidad más sostenible, el nuevo Clase C eléctrico ofrece también un interior vegano certificado por The Vegan Society, una opción que hasta ahora solo estaba disponible en el nuevo GLC eléctrico. El paquete incluye elementos como los asientos, revestimientos interiores, techo, paneles de puertas y alfombrillas, todos ellos fabricados con materiales libres de componentes de origen animal. Temas Mercedes Benz Coches Eléctricos