Capital One aseguró que la decisión de cerrar más de 300 cuentas bancarias vinculadas al presidente Donald Trump en 2021 respondió a preocupaciones detectadas por su equipo de prevención de lavado de dinero y no a motivaciones políticas, como sostiene el mandatario en una demanda contra la entidad. La revelación figura en un escrito judicial presentado por el banco durante el fin de semana, en el que solicita la desestimación de la demanda interpuesta por una de las sociedades holding financieras de Trump. Según Capital One, el cierre de las cuentas fue el resultado de «meses de análisis» realizados por especialistas en prevención de lavado de dinero (AML, por sus siglas en inglés), siguiendo las políticas internas de la entidad y las directrices regulatorias. El banco rechaza la versión de Trump Trump sostiene que Capital One canceló sus cuentas por razones políticas tras los hechos del 6 de enero de 2021, cuando simpatizantes del entonces presidente irrumpieron en el Capitolio de Estados Unidos.
Sin embargo, el banco afirmó que la decisión respondió exclusivamente a evaluaciones internas sobre la actividad financiera de las cuentas y negó que existiera un componente político. «El cierre fue el resultado de meses de análisis y de una revisión cuidadosa por parte del equipo AML de Capital One, de conformidad con las políticas del banco y las directrices regulatorias», señaló la entidad en el documento judicial. Capital One añadió que nunca hizo pública la terminación de la relación bancaria y que concedió a Trump varios meses, además de prórrogas, para trasladar sus operaciones a otras instituciones financieras. Más leídas Gobierno anuncia plan para sumar 4.800 MW de generación termoeléctrica antes de fin de año Aruba y Venezuela reanudan sus vuelos tras siete años de suspensión Gremio inmobiliario ve con optimismo la nueva ley de arrendamientos Más de 300 cuentas fueron cerradas De acuerdo con el expediente, Trump mantenía más de 300 cuentas en Capital One destinadas a distintas empresas bajo su marca, entre ellas un campo de golf y una bodega. La relación comercial entre ambas partes se había extendido por más de una década antes de que las cuentas fueran canceladas en 2021.
La demanda también alcanza a JPMorgan Capital One no es la única entidad demandada por el presidente estadounidense. Trump también presentó una acción judicial contra JPMorgan Chase, a la que reclama 5.000 millones de dólares, al alegar que la entidad también le retiró los servicios bancarios por motivos políticos. Ambos bancos rechazan esa acusación y sostienen que las decisiones sobre el cierre de cuentas obedecen a criterios de riesgo legal, regulatorio o reputacional, y no a la afiliación política de sus clientes. El caso se produce en medio del debate en Estados Unidos sobre el denominado debanking, término utilizado para describir el cierre de cuentas por parte de instituciones financieras cuando consideran que un cliente representa riesgos financieros, regulatorios o reputacionales.
Trump y sectores conservadores han denunciado que esa práctica ha sido utilizada para discriminar a personas y organizaciones por razones ideológicas. Tras regresar a la Casa Blanca, el mandatario firmó en agosto de 2025 una orden ejecutiva destinada a limitar las acciones regulatorias relacionadas con el acceso a servicios bancarios y ordenó investigar posibles casos de cierres de cuentas por motivos políticos. Con información de Associated Press