Desde hace 13 meses, cada dólar compra menos

Desde hace 13 meses, cada dólar compra menos

Al considerar el tipo de cambio y la inflación, los hogares vieron una caída anual de 8.3% en sus recursos. Los hogares receptores de remesas en México cumplieron 13 meses consecutivos perdiendo poder adquisitivo en pesos mexicanos, señalaron analistas de Banco Base. Al considerar el efecto del tipo de cambio y descontar la inflación, en términos reales, los hogares receptores de remesas recibieron en junio 8.3% menos recursos que los percibidos un año antes, precisaron aparte analistas de BBVA. “Para el país, lo importante son los dólares recibidos por remesas, pero para los hogares receptores lo que cuenta es lo que pueden comprar con dichas remesas”, explicó el responsable de la Dirección de Estadísticas Económicas y del Foro de Remesas de América Latina del Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (Cemla), Jesús Cervantes González. De acuerdo con el especialista, las familias reciben las transferencias en dólares, pero las gastan en pesos.

Cuando el dólar se fortalece frente a la moneda mexicana, cada envío se convierte en una mayor cantidad de pesos; cuando ocurre lo contrario, el ingreso efectivo de los hogares disminuye. Investigaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) muestran que la mayor parte de las remesas se destina al consumo básico de los hogares, principalmente alimentos, vivienda, salud y educación. Por ello, una reducción de su poder adquisitivo tiene efectos inmediatos sobre el bienestar de las familias receptoras. El poder adquisitivo de las remesas depende de dos factores: el tipo de cambio, que determina cuántos pesos recibe la familia por cada dólar enviado, y la inflación, que define cuántos bienes y servicios puede adquirir con esos recursos.

Aunque la inflación se ha moderado en los últimos meses, la apreciación del peso ha seguido reduciendo el ingreso efectivo de los hogares receptores. Alcanza para menos La pérdida de poder adquisitivo no significa que los migrantes estén enviando menos dólares. De hecho, las remesas han retomado una trayectoria de crecimiento en los últimos meses. Sin embargo, la apreciación del peso frente al dólar ha reducido la cantidad de pesos que reciben las familias al convertir esos recursos, un efecto que la moderación de la inflación sólo ha compensado parcialmente.

Aunque la pérdida de poder adquisitivo suma 13 meses consecutivos, el deterioro comenzó a observarse desde el 2022. Ese año las remesas crecieron 12.1% en dólares, pero solo 3% en pesos constantes. En el 2023 aumentaron 7.6% anual en dólares, mientras que en términos reales cayeron 10.2%; en el 2024 avanzaron 2.3% en dólares y apenas 1.3% en pesos constantes. En el 2025, los envíos retrocedieron 4.6% en dólares y se contrajeron 4% al convertirlos a pesos constantes.

Entre el 2023 y buena parte del 2025, el peso mexicano se mantuvo entre las monedas con mejor desempeño frente al dólar, fenómeno que modificó uno de los beneficios tradicionales de las remesas. Durante años, un tipo de cambio elevado multiplicó el ingreso en pesos de las familias receptoras; con un peso más fuerte, ese efecto se redujo considerablemente, aun cuando el flujo de dólares permaneció elevado.