El Barça sigue manteniendo su plan de intentar fichar a Julián Álvarez (26 años). No es una operación sencilla dada la postura frontalmente opuesta a una venta del Atlético de Madrid. Sin embargo, el club azulgrana sabe que la postura del jugador tiene su peso y, por ahora, la de Julián sigue siendo la de querer salir del Atlético, con el que tiene contrato hasta 2030, para firmar por el Barça. En este sentido, el Barça cuenta con que el crack argentino insista en su voluntad de irse al club azulgrana.
La fecha fijada para incorporarse a la pretemporada del club rojiblanco es el próximo lunes 10 de agosto. En el club creen que hará algún movimiento con la dirigencia colchonera para reiterar su decisión de salir. En paralelo, en el Barça creen que la operación aún es factible pero que puede ir para largo, quizás para las dos últimas semanas de agosto, con el riesgo que ello conlleva. Se mantiene la apuesta por Julián porque el jugador se ha ‘mojado’ mucho por el Barça, con petición pública de que le venda incluida durante el Mundial, y también porque el delantero argentino es el punta predilecto de Hansi Flick.
El técnico lo ve como el ‘nueve’ ideal por movilidad, técnica, versatilidad y gol. Su capacidad de trabajo también pesa. Mercado inaccesible o escaso También influye en la decisión del club azulgrana que, analizado el mercado de delanteros centro al detalle, no hay una gran cantidad de los que pueden considerarse de nivel ‘top’. Están Erling Haaland (Manchester City) y Harry Kane (Bayern de Múnich) pero ficharlos no se ve posible ahora en Can Barça.
Y después ya vienen otros de un escalón inferior pero por los que también piden mucho dinero. Por ejemplo, Victor Osimhen, del Gatalasaray, por el que se piden 75 millones de euros. Por ese motivo, el Barça quiere apurar sus opciones con Julián. Su deseo y el de Flick son argumentos para defender esa carta.
No se fichará por fichar Si no puede ficharlo, ya se planteará otro escenario, incluso el de no fichar. Porque lo que no se quiere es fichar por fichar por la urgencia, sino que se tiraría de falsos ‘nueves’ ya que hay varios en la plantilla. Diferente sería si se vende a Ferran Torres, que para ello debería pedirlo, porque entonces sí que haría falta al menos fichar a un jugador con el perfil de ariete tras haber perdido a dos después de la marcha de Robert Lewandowski.