Bloomberg Línea — La plataforma inmobiliaria WeWork evalúa probar en 2027 sus nuevas cabinas privadas de trabajo en aeropuertos, centros de convenciones y otros espacios concurridos de América Latina. Con este modelo, denominado Go, las empresas podrán ofrecer espacios de trabajo flexibles en cualquier lugar sin necesidad de operar directamente esas áreas, indicó la compañía. El modelo contempla instalar cabinas privadas de trabajo en aeropuertos, centros de convenciones y otros lugares concurridos en “donde la productividad suele verse afectada por el ruido y las distracciones”, según informó WeWork en su momento. El presidente para Latinoamérica de la empresa de espacios de trabajo compartido WeWork, Claudio Hidalgo, reveló a Bloomberg Línea que Colombia sería el país elegido para probar este servicio para trabajar con concentración en zonas de mucho tránsito.
En general, Colombia se ha convertido en el principal mercado para probar nuevas iniciativas de la compañía. Atribuyó esta situación al alto nivel de compromiso de los empleados y de los miembros de WeWork en el país, que suelen ofrecerse para participar en los pilotos antes que otros mercados, según contó. Por ello, señaló que Colombia tiene altas probabilidades de convertirse en el país donde se pruebe WeWork Go. “Yo creo que este es un proyecto más que nada para la segunda mitad del próximo año”, dijo el ejecutivo en entrevista con Bloomberg Línea. “Hasta ahora todos los pilotos que hemos hecho en Colombia los vamos a empezar a adoptar, no sólo en la región, sino que hay un par implementados globalmente”. El nuevo formato consiste en cabinas privadas de trabajo diseñadas para profesionales en movimiento.
Incluye tres versiones: una individual, otra para hasta cuatro personas y una adaptada para garantizar la accesibilidad universal. “Lo hicimos como un experimento en su momento y empezó a tomar una fuerza que ha sido increíble. (...) lo vamos haciendo por pasos porque en los lugares donde lo estamos colocando la regulación es bastante rígida”, dijo el presidente para Latinoamérica de WeWork. “Necesitamos aprender mucho más de lo que significa este despliegue”. Explicó que el principal desafío no es sólo la velocidad de implementación, sino también el aprendizaje y cumplimiento de las regulaciones específicas de cada país. Añadió que el entorno más complejo es el de los aeropuertos, debido a las exigencias normativas que implica operar en esos espacios. La compañía probó este modelo en la Semafor World Economy Summit 2026 en Washington D.C., en abril pasado, tomando en cuenta el mayor encuentro de directores ejecutivos y líderes gubernamentales de Estados Unidos, bajo la denominación WeWork Go.
En abril, la compañía adelantó que medida que WeWork Go se expanda globalmente, se integrará al ecosistema de membresías y productos de la compañía. Para Claudio Hidalgo, el potencial de adopción de este modelo flexible es amplío. “Hay algunos de nuestros socios, de nuestros partners o los dueños de los edificios, que nos han dicho: ‘Oye, en el lobby del edificio viene alguien llegando tarde a una reunión y tiene que esperar el elevador o subir 15 pisos. Puede tomar una reunión en el lobby, al lado de la cafetería, en uno de estos booths, ¿no?’”, señaló Claudio Hidalgo sobre las posibilidades de implementación. Eficiencia de sus locaciones El directivo de WeWork aseguró que no tienen previsto un plan de nuevas aperturas en América Latina, pese a la reactivación de algunas operaciones este año. “Hoy día, el portafolio de edificios que tenemos es el que queremos tener, pero bueno, a veces las tendencias cambian y, a lo mejor, una zona que era de muy alta demanda deja de serlo porque surge otro desarrollo y la gente empieza a moverse a esa otra zona”, dijo. “Ahora, en nuestra industria es un movimiento de años, o sea, estamos hablando de 5 a 10 años de movimiento”.
La compañía afirmó que su estrategia se centra en aumentar la ocupación y los ingresos de sus edificios actuales, mientras las expansiones dependerán de proyectos específicos solicitados por clientes. “Cuando estábamos en el proceso de Capítulo 11, que fue muy exitoso para nosotros a nivel global, logramos entender muy bien cuál era el perfil de las ubicaciones que debíamos tener”, señaló el directivo. “Y hoy día nuestro negocio, nuestra propuesta de valor, se puede desplegar en su máxima expresión en todos los edificios clase A o premium”. Explicó que el modelo de negocio de WeWork difiere del inmobiliario tradicional, donde el crecimiento suele asociarse con la apertura de nuevos edificios. En su caso, señaló, la expansión se basa en elevar la ocupación y maximizar los ingresos dentro de los espacios que ya opera. “Nosotros maximizamos ingresos dentro de la misma propiedad. No requerimos propiedades adicionales para que nuestros ingresos crezcan”, según el ejecutivo. “De hecho, en los últimos tres años nuestros ingresos han venido creciendo.
Nos deshicimos de algunas propiedades en Brasil, de algunas en México, y aún así los ingresos han venido creciendo”. Según Hidalgo, la compañía mantiene conversaciones con varios clientes interesados en que WeWork administre nuevos espacios. Precisó que, a medida que esos acuerdos se concreten, eventualmente podrán incorporarse nuevos proyectos a su cartera. De acuerdo a cifras de la compañía, WeWork mantiene una ocupación promedio cercana al 80% en América Latina.
Chile lidera la región con un nivel superior al 90%, seguido por Brasil con promedios muy cercanos. WeWork busca mantener disponibilidad de espacios para responder con rapidez a nuevas solicitudes de clientes o ampliaciones de contratos. En ese sentido, señaló que el nivel óptimo de ocupación para la compañía se sitúa alrededor del 85%. En la región, el 99,9% de los contratos de WeWork son en moneda local.
En consecuencia, el ejecutivo manifestó que la política de precios de WeWork responde a las condiciones de cada mercado e, incluso, de cada edificio. Como ejemplo, señaló que una membresía en Bogotá puede ser más económica que una en el distrito financiero de Faria Lima, en São Paulo, debido a las diferencias en el costo del metro cuadrado. Añadió que, pese a operar como una compañía global, la empresa fija sus tarifas con base en la realidad inmobiliaria de cada ubicación, por lo que no busca estandarizar los precios entre países. “Con el beneficio y las ventajas de ser una empresa global, nuestros precios son locales”. Modelos 100% flexibles El trabajo híbrido tradicional evoluciona en América Latina hacia un modelo 100% flexible, en el que la prioridad ya no es definir cuántos días se va a la oficina, sino cuál es el sentido real para ir y qué ganan las empresas con ello, según un estudio divulgado en exclusiva a Bloomberg Línea por WeWork. “Lo híbrido incluso está empezando a quedar un poco más en el pasado”, dijo Claudio Hidalgo, presidente. “Antes de la pandemia éramos 100% presencial y nos fuimos luego a 100% remoto, después se empezó a estabilizar en el medio y comenzó a hablarse del espacio híbrido.
Nos estamos moviendo hacia una flexibilidad que es superior a lo híbrido”. El estudio de Tendencias Laborales 2026-2027 de WeWork junto a Michael Page muestra una evolución desde un esquema “binario”, basado en estar o no estar en la oficina, hacia uno en el que importan más las actividades que requieren verdaderamente presencialidad. Ver más: De Microsoft a Uber: la IA pone en jaque miles de empleos de atención al cliente Del total de la muestra en los cinco países analizados en Hispanoamérica, el 36,88% trabaja bajo un esquema 100% presencial, inferior al 48% del informe del año pasado. Entre tanto, un 38,43% de los encuestados opera bajo una modalidad híbrida.
El informe refleja la preferencia predominante por esquemas flexibles que equilibran la presencialidad con el trabajo remoto. El 45,41% prefiere asistir a la oficina tres o más días a la semana, mientras que el 54,59% restante se inclina por acudir sólo uno o dos días. “Ya no es un tema de días, estamos hablando incluso de horas”, dijo el presidente para Latinoamérica de WeWork. “La gente quizá viene a trabajar en los espacios de oficina el lunes de las 15:00 a las 18:00 horas, el martes de las 11:00 a las 17:00, el miércoles a lo mejor no viene, etcétera”.