Miles de docentes de Argentina iniciaron este lunes 3 de agosto un paro nacional de 24 horas convocado por la Confederación de Trabajadores de la Educación (CTERA), en rechazo a la falta de avances en las negociaciones salariales con el Gobierno del presidente Javier Milei. La jornada de protesta coincide con el regreso a clases en provincias como Buenos Aires, Chaco y Santiago del Estero, aunque la medida tendrá impacto en distintos puntos del país. El paro afecta principalmente a las escuelas públicas, mientras que algunos centros privados podrían adherirse de acuerdo con las decisiones de sus gremios y cuerpos docentes. - De tu interès: Cuba enfrenta un segundo apagón nacional Entre las principales demandas, los sindicatos exigen una actualización de los salarios; la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID); un aumento del presupuesto destinado a escuelas y programas educativos; así como la aprobación de una nueva Ley de Financiamiento Educativo. Las organizaciones sindicales aseguran que los ingresos de los docentes han perdido poder adquisitivo frente a la inflación y denuncian una reducción de los recursos para el sistema educativo.
Asimismo, rechazan iniciativas que; según sostienen, afectarían los derechos laborales, previsionales y el acceso a la educación pública. Paro docente en Argentina por reclamos salariales Paro Nacional Docente y Movilización de #CTERA Lunes 3 de agosto.#PorLaPública pic.twitter.com/khEFFs6Pn1— CTERA (@cteracta) August 2, 2026 La protesta cuenta con el respaldo de sindicatos docentes de diferentes provincias y; de organizaciones universitarias. En Buenos Aires, algunos sectores gremiales incluso proponen extender las medidas de fuerza hasta el martes 4 de agosto. De forma paralela, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) convocó a un paro nacional para la misma fecha; por lo que diversas dependencias públicas podrían operar con servicios limitados durante la jornada.
Con esta movilización, los sindicatos buscan que el Gobierno reabra las negociaciones salariales y atienda los reclamos relacionados con el financiamiento educativo; en un escenario de creciente tensión entre la administración de Javier Milei y distintos sectores laborales que cuestionan el impacto de las políticas de ajuste económico sobre la educación y el empleo público.