El veto a fabricantes como Huawei y ZTE propuesto por la Comisión Europea tendrá un impacto mucho mayor al calculado inicialmente. Mientras que desde Europa confiaban en un coste total situado entre los 17.000 y los 21.500 millones de euros, las compañías calculan 64.000 millones de euros. Las principales empresas de telecomunicaciones de Europa, entre las que se encuentran Telefónica, Vodafone u Orange, han publicado un informe a través de GSMA en el que analizan el impacto en términos económicos que tendría el veto a Huawei y a otros fabricantes, como ZTE. Recordamos que la propuesta CSA2, presentada en enero por parte de la Comisión Europea a través de la nueva ley de ciberseguridad, modifica por completo la situación actual de las telecos.
Mientras que hasta ahora las compañías tenían la recomendación de no usar equipos fabricados por empresas como las mencionadas previamente, ahora existía una prohibición total. Dicho veto no solo afectaría a las redes móviles, también a las redes de fibra FTTH y en las de transporte. Un coste de hasta 64.000 millones de euros Las compañías europeas aseguran que el coste de llevar a cabo la sustitución de todos los equipos se situaría en torno a los 64.000 millones de euros. 40.000 millones de euros tendrían un impacto directo, mientras que los 24.000 restantes se generarían a través de la inflación que provocaría el hecho de tener menor competencia. La cifra duplica las estimaciones que en un primer momento se realizaron desde la Comisión Europea, que garantizaba que las compañías tendrían que asumir un máximo de 21.500 millones de euros.
Sin embargo, finalmente se ha conocido que el impacto en sus cuentas será bastante mayor. En dicho informe, se explica que gran parte del coste recae en las redes móviles, cuyo impacto final se situaría entre los 15.000 y los 22.000 millones como consecuencia de la extensión capilar de las redes móviles y la alta presencia que existe actualmente de proveedores chinos, lo que obligaría a tener que realizar una sustitución a gran escala. La fibra se lleva un importe menor, calculado en algo más de 5.000 millones de euros como consecuencia de la sustitución de los routers, mientras que un importe situado entre los 9.000 y los 12.000 millones se sumarían de manera adicional a las redes de transporte troncales de la fibra. Las redes, las principales afectadas La GSMA explica que, además del coste que tendrán que asumir las compañías, el usuario será el principal afectado, puesto que todo este dinero no se podrá utilizar para mejorar las redes actuales, lo que supondría un retraso en las infraestructuras.
Por último, también explican que la situación hacia la que nos dirigimos “introduce una incertidumbre significativa y riesgos adicionales en torno a la resiliencia de la red, cuyo coste no puede cuantificarse razonablemente”. Es importante tener en cuenta que según los números presentados por parte de GSMA, actualmente en Europa Huawei tiene una presencia de un 25% en redes móviles, mientras que ZTE alcanza el 7%. En el caso de que se apruebe finalmente el veto, la presencia de ambas caería a cero, que serían compensadas por fabricantes como Nokia o Ericsson, principalmente.