La decisión supone un nuevo deterioro de las relaciones entre las dos mayores economías del continente americano. Washington sostiene que se trata de una medida de reciprocidad, mientras Brasil considera que la Administración de Donald Trump está intentando influir en su proceso electoral y cuestionar el sistema de voto electrónico. Washington asegura que la revocación podrá revertirse si Brasil concede el plácet a Daniel Perez Una represalia diplomática de Washington El Departamento de Estado ha confirmado la cancelación del visado de Maria Luiza Ribeiro Viotti, aunque ha precisado que la diplomática no será expulsada de territorio estadounidense. La representante brasileña podrá permanecer en el país, pero la medida limita en la práctica el normal desempeño de sus funciones oficiales.
Washington ha vinculado directamente la decisión al retraso de Brasil en aceptar a Daniel “Danny” Perez , expresidente de la Cámara de Representantes de Florida y candidato de Trump a dirigir la Embajada de EEUU en Brasilia. Perez compareció el 16 de julio ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, donde situó entre sus prioridades el comercio, los minerales críticos, la lucha contra el narcotráfico y la defensa de unas elecciones “libres y justas” en Brasil. Cronología de la crisis diplomática entre EEUU y Brasil Fecha Decisión o acontecimiento Consecuencia 1 de junio de 2026 Trump anuncia la elección de Daniel Perez como embajador Brasil muestra malestar por la comunicación pública previa a la solicitud formal del plácet 16 de julio de 2026 Perez comparece ante el Senado de EEUU El candidato defiende una agenda centrada en comercio, seguridad y elecciones 20 de julio de 2026 Dos funcionarios estadounidenses solicitan visados para viajar a Brasil Brasil rechaza las solicitudes cuatro días después 4 de agosto de 2026 EEUU revoca el visado de Maria Luiza Ribeiro Viotti Se agrava la tensión diplomática entre Washington y Brasilia 4 de octubre de 2026 Brasil celebra la primera vuelta de las elecciones generales La disputa bilateral irrumpe en plena campaña electoral La Administración estadounidense anunció públicamente el nombramiento antes de solicitar formalmente la autorización brasileña. El retraso de aproximadamente un mes provocó malestar en el Palacio de Planalto , que todavía no ha concedido el denominado agrément o plácet diplomático.
Brasil habría comunicado que no resolverá el nombramiento del embajador estadounidense hasta después de las elecciones Brasil vetó la entrada de dos funcionarios estadounidenses El conflicto también está relacionado con la negativa de Brasil a conceder visados a Riley M. Barnes , responsable de la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo, y Samuel D. Samson , subsecretario adjunto del Departamento de Estado. Ambos habían solicitado viajar a Brasilia entre el 27 y el 30 de julio para mantener encuentros con autoridades, dirigentes religiosos y representantes de la sociedad civil.
Washington presentó la visita como una misión rutinaria para abordar la integridad electoral , la libertad religiosa y la libertad de expresión. Las autoridades brasileñas sospechaban, sin embargo, que el verdadero propósito era cuestionar la fiabilidad de las urnas electrónicas y alimentar dudas sobre los comicios. Estas acusaciones, recogidas inicialmente por The Washington Post , fueron rechazadas por el Departamento de Estado, que negó cualquier plan para interferir en las elecciones. La disputa por los visados convierte el sistema electoral brasileño en un nuevo foco de tensión entre Trump y Lula Las elecciones de octubre agravan el enfrentamiento Brasil celebrará la primera vuelta de sus elecciones generales el 4 de octubre y una eventual segunda vuelta el 25 del mismo mes.
La campaña oficial comenzará el 16 de agosto, en un escenario marcado por la creciente confrontación entre el Gobierno de Lula y la Administración Trump. La tensión bilateral también está condicionada por las diferencias sobre Venezuela y Cuba, la política comercial estadounidense y la relación de Trump con la familia del expresidente Jair Bolsonaro. Brasilia interpreta las últimas decisiones de Washington como una forma de presión política, mientras EEUU acusa al Ejecutivo brasileño de obstaculizar el trabajo de sus diplomáticos. El Departamento de Estado ha dejado abierta la posibilidad de restablecer el visado de Ribeiro Viotti si Brasil acepta a Daniel Perez y normaliza la situación de los representantes estadounidenses.
Hasta entonces, el pulso diplomático amenaza con mantenerse durante una campaña electoral especialmente sensible para el futuro político de Brasil.