Coches Eléctricos El CEO de Alpine tiene un ambicioso objetivo: superar a Porsche en uno de sus puntos más fuertes históricamente Philippe Krief, CEO de Alpine, no busca un enorme volumen de ventas, porque quiere crear una imagen asociada a los coches deportivos. Alpine prepara su expansión sin renunciar a la exclusividad. Rubén Leal 04/08/2026 08:00 Actualizado a 04/08/2026 08:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora Alpine tiene un plan de crecimiento ambicioso, pero no quiere convertirse en una marca de gran volumen. Philippe Krief, CEO de la firma francesa, ha dejado claro que Alpine aspira a ser “más de nicho que Porsche”, con una posición más cercana al territorio de las marcas exclusivas que al de los fabricantes premium de gran escala. La frase resume bien el reto. Alpine necesita más modelos para sobrevivir como marca global, pero si crece demasiado puede perder justo aquello que la hace especial: ligereza, deportividad, rareza y una imagen muy ligada al A110.
Actualmente, su gama se apoya en dos modelos eléctricos derivados de plataformas Renault: el Alpine A290, un urbano deportivo basado en el Renault 5 eléctrico, y el Alpine A390, un fastback/crossover eléctrico que amplía el territorio de la marca hacia un cliente más familiar, pero sin abandonar el enfoque prestacional. El Grupo Renault sitúa ambos dentro del pilar “Everyday Extraordinary” de la estrategia Alpine, junto a futuros proyectos deportivos y al A110 como icono de la marca. De momento, Alpine cuenta con dos coches eléctricos en su catálogo. Seis coches, pero sin prisas La hoja de ruta apunta a una gama de hasta seis modelos, aunque no habrá una avalancha inmediata de lanzamientos.
Según el planteamiento de la marca, Alpine no lanzará nuevos coches después del futuro A110 eléctrico hasta, al menos, 2030. Ese calendario muestra una estrategia prudente. La marca ya ha lanzado los Alpine A290 y A390, y el siguiente gran paso será el nuevo Alpine A110 eléctrico, acompañado de una variante 2+2. A partir de ahí, Krief admite que Alpine “necesitará” un quinto y un sexto modelo, pero no a corto plazo.
La clave está en no crecer a cualquier precio. Porsche puede vender SUV, berlinas, deportivos y eléctricos con volúmenes elevados. Alpine no tiene esa escala ni pretende tenerla. Su negocio dependerá más de margen, imagen y deseo que de inundar los concesionarios.
El desarrollo del Alpine A110 100% eléctrico continua. El A110 eléctrico será el examen más difícil El futuro Alpine A110 será decisivo porque sustituye al modelo que devolvió Alpine al mapa. La marca ya ha confirmado el desarrollo de la Alpine Performance Platform, una arquitectura propia pensada para deportivos eléctricos, con carrocerías coupé, spider (descapotable) y 2+2. Alpine incluso habla de conservar el equilibrio 40/60 y la silueta deportiva del A110 mediante una disposición específica de baterías.
Ese punto será fundamental. Muchos deportivos eléctricos son rápidos, pero no todos son ligeros, comunicativos o emocionales. Alpine no puede limitarse a hacer un eléctrico potente; necesita que siga sintiéndose como un Alpine. La gama de Alpine crecerá poco a poco y sin prisas.
Norteamérica, el gran salto pendiente El crecimiento también pasa por salir de Europa con más fuerza. Alpine quiere ampliar primero su presencia en mercados europeos clave y después dar el salto a Norteamérica. Reuters recogió que la marca apunta a Canadá en 2029, antes de entrar más adelante en Estados Unidos. Tiene lógica: el mercado estadounidense concentra una parte enorme de las ventas mundiales de deportivos.
Pero Alpine ha descartado, al menos por ahora, usar un gran SUV como puerta de entrada, porque el grupo francés no cuenta actualmente con una plataforma adecuada para ese tipo de modelo. Ese detalle refuerza el mensaje recogido por el medio Autocar : Alpine quiere crecer, pero no a costa de perder el control de su identidad. La marca francesa necesita más coches, más mercados y más clientes. Pero su verdadera batalla será otra: convencer de que puede ser global sin dejar de parecer exclusiva.
Porque Alpine no quiere ganar a Porsche vendiendo más. Quiere ser la alternativa que algunos elijan precisamente porque no es Porsche. Temas Alpine Coches Eléctricos