Leer en la aplicación La inteligencia artificial está cambiando el mundo. Se ha colado en todos nuestros ámbitos, hasta en los más cotidianos, y lo ha hecho de forma tan repentina que todavía estamos caminando en tinieblas con ella. Su uso está generando nuevas preguntas, nuevos problemas y nuevos escenarios. En la literatura, la cuestión gira en torno a los derechos de autor.
Si la IA se alimenta de otros libros para escribir uno, ¿a quién pertenece esa obra final? Esa cuestión ha generado el caso de la novela inédita Call Me, I’ll Hide the Body de Jerry Falade , que se convirtió en uno de los manuscritos más codiciados del mercado. Tanto que desencadenó una guerra de ofertas entre editoriales. Minotaur/Macmillan iba a pagar 2,4 millones de dólares por ella con la intención de publicarla en 2028, tal y como recoge The Guardian .
En el acuerdo también se incluía su secuela. La batalla no se quedó solo en el papel, porque Hollywood siempre está pendiente de una buena historia que pueda transformar en una película. Mira Proyecto Salvación : el éxito de ciencia ficción protagonizado por Ryan Gosling empezó a adaptarse antes de que la novela de Andy Weir se publicara. Varios estudios y productores compitieron por hacerse con los derechos de Call Me, I’ll Hide the Body antes de su publicación.
Pero en plena pelea, el interés se enfrió. La causa: surgieron dudas sobre el posible uso de inteligencia artificial en la creación del libro . Amazon MGM Studios Ryan Gosling en 'Proyecto Salvación' La IA necesita de otras creaciones para crear. Hay que alimentarla para que pueda dar resultados.
Este caso reabre un debate que ya estaba presente en la industria sobre cómo se entrenan estos modelos. Es lo que ha ocurrido con el llamado "escaneo destructivo". Como publicó 404 Media , Anthropic ha usado máquinas de corte hidráulico para arrancar las páginas de libros raros o descatalogados previos al estallido de los chatbots. Es decir: cortan el lomo del libro y así es más rápido pasar sus páginas por escáneres industriales de alta velocidad.
El problema es que esto supone la destrucción de ejemplares físicos de los que, en ocasiones, solo existe uno. Si la IA ha sido entrenada con obras protegidas, las editoriales y las productoras cinematográficas podrían tener dificultades para registrar los derechos de autor y obtener una titularidad clara . Cuando los derechos de Call Me, I’ll Hide the Body empezaron a venderse en todo el mundo, esto se puso en duda: aparecieron indicios que alertaron a los detectores del uso de la IA. La novela se retiró del mercado después de haber sido presentada a editoriales internacionales.
Es normal que esta sospecha haga que los compradores no quieran seguir adelante con la adquisición de los derechos. El escenario todavía no está claro, pero si se hicieran con un libro escrito con IA, es posible que no tengan más protección que cualquier persona que publique una obra de dominio público . Call Me, I’ll Hide the Body sigue a Femi Johnson , el hombre al que se llama cuando quieres esconder un cadáver. Su habilidad le brinda nuevas oportunidades y peligros cuando decide cambiar de vida y dejar Lagos, Nigeria, para cursar un doctorado en Química en Houston.